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Estudios muestran los efectos de la acidificación en ecosistemas marinos

El futuro de diversos organismos marinos clave está seriamente amenazado por el aumento de la acidificación de los océanos. Dos estudios cofinanciados con fondos comunitarios y publicados en la revista de acceso libre Biogeosciences ponen de relieve las advertencias realizadas...
Estudios muestran los efectos de la acidificación en ecosistemas marinos
El futuro de diversos organismos marinos clave está seriamente amenazado por el aumento de la acidificación de los océanos. Dos estudios cofinanciados con fondos comunitarios y publicados en la revista de acceso libre Biogeosciences ponen de relieve las advertencias realizadas en el pasado por científicos de todo el mundo respecto a este efecto secundario del exceso de emisiones de dióxido de carbono (CO2).

Ambos estudios recibieron apoyo del proyecto EPOCA («Proyecto europeo sobre la acidificación oceánica»), financiado a su vez a través del Séptimo Programa Marco (7PM). EPOCA reúne a más de cien investigadores para estudiar las consecuencias biológicas, ecológicas, biogeoquímicas y sociales de la acidificación oceánica.

Los investigadores observaron los efectos provocados por el aumento de la acidificación en una parte crucial de la cadena alimentaria oceánica y en los corales de las profundidades marinas. Ambos ámbitos presentan cambios radicales en la estructura, función y servicios de los ecosistemas polares.

Los océanos del mundo han absorbido un tercio de las emisiones de dióxido de carbono desde 1800, limitando de este modo el calentamiento global. Sin embargo, en la química del agua del mar se han producido cambios importantes, como la disminución de los niveles de pH que da lugar a la acidificación.

Los estudios se centraron en dos eslabones del ecosistema marino del Ártico. El primero, los pterópodos, es una especie abundante de molusco pelágico que constituye el alimento por excelencia del zooplancton, arenques, ballenas y otros depredadores. En las profundidades marinas, los arrecifes de coral de aguas frías proporcionan refugio a muchas especies y representan un indicador de la química del agua marina de las inmediaciones.

El otro eslabón, el coral Lophelia pertusa de aguas frías, es uno de los primeros que se ve afectado por el aumento de la acidificación. Además, es una especie de muy difícil acceso debido a que su hábitat se encuentra en las profundidades oceánicas. En el que es uno de los primeros estudios de este tipo, investigadores del Instituto Nacional de Ciencias del Universo de Francia (CNRS-INSU) y el Real Instituto Neerlandés para la Investigación Marina colaboraron para recoger muestras.

Se recogieron muestras de pterópodos cerca de la isla Spitsbergen Oeste (Noruega) utilizando un nuevo método que permitía mantenerlos en cautividad durante un tiempo sin causarles estrés. Este tipo de observaciones son esenciales para comprender cómo reaccionan los pterópodos al aumento de la acidificación y a cambios en la cantidad disponible de aragonito.

Con el fin de comprender a la perfección el efecto que ejerce el cambio climático en los pterópodos, los investigadores pretenden prolongar el tiempo en el que los animales pueden estar en cautividad. Este próximo trabajo se basará en los métodos utilizados en la investigación hasta ahora para obtener una idea más completa de cómo los cambios en los niveles de acidificación podrían afectar a este eslabón crítico en la cadena alimentaria oceánica.

Los investigadores descubrieron que las muestras de coral recogidas en el Mar del Norte también sufrían el efecto de la acidificación. A diferencia de los corales tropicales, los arrecifes de coral de aguas frías están formados por una o dos especies. El aumento de la acidificación reduce su velocidad de crecimiento, lo que podría poner en peligro la existencia de estas estructuras biológicas. Sin embargo, es difícil medir con exactitud su crecimiento debido a que el proceso es distinto al de los arrecifes tropicales. Los investigadores esperan ampliar el rango geográfico y de profundidad de estos estudios mediante la mejora de los experimentos que se realicen en el futuro sobre la reacción de los corales de las profundidades marinas a un mayor grado de calcificación.

En la actualidad, el único método que se conoce para controlar la acidificación oceánica es limitar la cantidad de CO2 de la atmósfera terrestre. Es mucha la atención depositada en el impacto que podrían causar las altas temperaturas, pero la absorción continua de CO2 por parte de los océanos también podría tener efectos drásticos en ecosistemas al completo.

Fuente: Biogeosciences

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