El impacto de la bioenergía sobre la vida de las ciudades
La ciudad es como un organismo vivo: consume recursos y produce desechos. Esta propuesta se conoce como metabolismo urbano y supone un modelo potente con el que describir y analizar el flujo de materiales y energía en las ciudades y replantearlas. La gestión de desechos urbanos, la bioenergía renovable y la gestión ambiental son conceptos muy vinculados a la sostenibilidad de las ciudades. Así, a través del proyecto BETA-EBM(se abrirá en una nueva ventana) (Biomass energy technology assessment - Environmental burden minimisation) se obtuvieron nuevas perspectivas respecto del impacto de la tecnología bioenergética sobre el medio ambiente. El trabajo de la iniciativa se centró en la evaluación de la contaminación ambiental producida por la digestión anaeróbica. Con enzimas, bacterias u otros microorganismos, esta técnica degrada la biomasa convirtiéndola en combustibles líquidos, productos químicos, calor y electricidad. Los científicos diseñaron un equipo portátil para tomar muestras a fin de obtener los perfiles de emisiones de referencia del amoníaco, dióxido de azufre, óxido nitroso y metano a partir del digestato (el material sólido que se obtiene, además del biogás, tras la digestión anaeróbica de una fuente biodegradable). También evaluaron distintas estrategias de gestión del digestato en función de la materia prima a digerir, la recirculación de efluentes y la época del año. Diseñaron un sistema de digestión anaeróbica acoplando las características de dos digestores de barrio que procesan fracciones orgánicas de residuos sólidos municipales: un digestor húmedo de dos pasos y un digestor seco de un solo paso. Los científicos aumentaron la recirculación del efluente del 25 al 50 % observando una menor descarga del efluente y mayor producción de biogás con un mínimo aumento de las emisiones de amoníaco. No obstante, observaron una importante disminución de la producción de biomasa y un aumento de las emisiones de amoníaco tras aumentar la recirculación al 75 %. Los resultados de BETA-EBM no ofrecen más que ventajas para la producción de bioenergía y la reducción del impacto ambiental al abordar la necesidad de aprovechar los residuos biológicos industriales y municipales para lograr una autosuficiencia energética. Estos resultados, publicados en dos revistas con comité de lectura, repercuten significativamente sobre el cambio climático y la contaminación urbana.