Tecnologías híbridas tejen algodón y piel
Muchos descubrimientos no pueden acceder al mercado porque es difícil llenar el espacio entre la práctica de la vida real y el trabajo experimental. Habitualmente, para lograrlo, las ideas deben ser transferidas desde campos completamente diferentes y ser alteradas de alguna forma para adecuarse a las nuevas especificaciones. Esto es exactamente lo que ha pasado con la fabricación de productos dermoequivalentes en el marco del proyecto "Desarrollo de armazones biodegradables para injertos de piel dermoepidérmicos". El consorcio del proyecto desarrolló primero los conocimientos técnicos y herramientas apropiados para transformar fibras con base de ácido hialurónico en equipos tridimensionales de grosor variable. Después se desarrolló la tecnología para cultivar y hacer crecer células con la finalidad de utilizarlas en ingeniería de tejidos. Finalmente, a efectos de crecimiento de escala del proceso, se confeccionó un prototipo de máquina de cardar transfiriendo tecnología e ideas de la industria textil. La máquina de cardar es capaz de producir lana no tejida basada en derivados de ácido hialurónico. Además la máquina funciona sin utilizar materiales lubricantes como aceite, enzimas o calor, que no están recomendados para la producción de materiales de uso clínico. Todos estos logros tecnológicos se usan en la industria para la fabricación de productos dermoequivalentes. Adicionalmente, pueden usarse, tras algunas modificaciones, para el desarrollo de nuevos tejidos, órganos u otro material similar humano creado mediante ingeniería de uso clínico.