Los dientes de tungsteno muerden mejor en las sierras
La proyección térmica de alta velocidad (HVOF) es un proceso de aglomeración de partículas en una superficie. Las partículas son aceleradas a velocidades increíbles que, en algunos casos alcanzan Mach 13. Al unirse a la superficie, logran una fuerza de vinculación 10 veces mayor que otros métodos de recubrimiento. Una empresa francesa ha adaptado esta técnica para proporcionar nuevos revestimientos para láminas de sierra utilizando carburo de tungsteno. Si bien se encontraron algunos obstáculos, se consiguió mejorar el rendimiento global de las láminas. Los objetivos de este proyecto BRITE/EURAM 3 consistían en desarrollar recubrimientos para sierra que proporcionaran ventajas económicas, industriales y medioambientales. El beneficio económico debía hallarse en la reducción de láminas usadas, la disminución de la frecuencia de intervención y el mejoramiento de la calidad de los productos serrados. Los objetivos industriales eran la optimización de los parámetros de aserrado y la mejora de las capacidades de corte. Como beneficios medioambientales se buscó reducir la contaminación acústica y los desechos de corte. Los resultados del proyecto registraron mejoras en la velocidad de avance, prolongación de la vida útil y mejora de la precisión dimensional y la calidad de la superficie de serrado. Sin embargo, algunos parámetros no lograron colmar las expectativas, aunque proporcionaron una base inmejorable para la investigación y el desarrollo. Por ejemplo, el revestimiento de carburo de tungsteno tiene que ser extremadamente grueso y esto no pudo lograrse con la técnica de recubrimiento mediante HVOF. Si bien los materiales deben ser optimizados, los desarrolladores tienen esperanza en una exitosa industrialización de su proceso.