Algas en entornos artificiales
La biología marina es una disciplina científica relativamente nueva y sumamente popular, que está captando el interés de los expertos por dos razones fundamentales. La primera guarda relación con el papel clave que desempeña en todo lo relativo a la contaminación del mar y del agua, y a las especies que viven en entornos acuáticos. La segunda es que los resultados científicos obtenidos generan en ocasiones el desarrollo de productos innovadores capaces de satisfacer las necesidades del mercado y de aplicarse a multitud de sectores manufactureros y de servicios. Los experimentos relacionados con los estudios de biología marina consumen gran cantidad de recursos tecnológicos, de personal, económicos y de tiempo, que pueden extenderse a lo largo de años. Por eso los experimentos necesitan ajustarse a un diseño minucioso, preciso y pormenorizado, ideado por un grupo de expertos. El Instituto noruego de investigaciones acuáticas (Norwegian Institute of Water Research, NIVA), confeccionó, en el marco del proyecto EULIT, un estudio pionero dedicado a ecosistemas de costas rocosas. El estudio se proponía examinar la respuesta de los ecosistemas al incremento en la disponibilidad de nutrientes. Las condiciones aplicadas fueron parecidas a las de un entorno marino natural, con oleaje y mareas. Los ecosistemas se poblaron con macroalgas, perifiton e invertebrados herbívoros y carnívoros. Los conocimientos técnicos, las competencias especializadas y la infraestructura resultantes del proyecto echan los cimientos de nuevos ensayos bien diseñados para la investigación de los efectos a largo plazo de diversos componentes en un ecosistema costero determinado.