Para unas industrias lecheras más productivas y más respetuosas con el medio ambiente
Uno de los principales problemas de la industria alimentaria europea, concretamente de la industria lechera, es la incrustación en el equipo de procesamiento como consecuencia del calor. Se calcula que, debido a las incrustaciones, una cuarta parte del tiempo de procesamiento se convierte en tiempo de inactividad del equipo para efectuar la limpieza. Además de la interrupción del procesamiento, el proceso de limpieza requiere mucho agua para aclarar, lo que aumenta los costes del procesamiento. Además, el uso necesario de agentes de limpieza puede provocar problemas medioambientales. Las incrustaciones también pueden afectar a la seguridad de los productos lácteos, ya que la formación de depósitos dificulta la transmisión de calor deseada con fines diferentes. Por ejemplo, garantizar una pasteurización, un flujo estable y unas condiciones de presión adecuadas. Lo que es más importante, la incrustación intensifica el crecimiento de las bacterias en la parte refrigeradora del equipo de calefacción, lo que puede derivar en la contaminación microbiana tras la pasteurización. Esto puede tener un gran impacto en la calidad del producto, con posibles graves consecuencias para la salud del consumidor. Para resolver este problema, el proyecto MODSTEEL se centró en la minimización de las incrustaciones y la optimización de la limpieza, cambiando las características de la superficie de calefacción. Por tanto, los investigadores utilizaron acero con recubrimientos especiales que son menos propensos a la incrustación y al mismo tiempo protegen la calidad de los alimentos. Se analizaron muestras de diferentes aceros con superficies tratadas y acabados originales para observar su comportamiento en relación con la limpieza y las incrustaciones. En concreto, las pruebas de transmisión demostraron que los recubrimientos de silicio y excalibur liberaban cantidades pequeñas de Si en soda. El recubrimiento de Ni-P-PTFE liberaba Ni en ácido acético, que se disuelve casi completamente en ácido nítrico. Además, las posibles emisiones de Ni en los productos lácteos a través de la ingestión pueden provocar episodios de dermatitis. Por otra parte, se probó un recubrimiento hidrofóbico especial sin Ni que no suelta nada en los productos lácteos y apenas una cantidad pequeña en soda. En los ensayos de formabilidad, los recubrimientos hidrofóbicos sin Ni, los de xilano y los de Ni-P-PTFE mostraron una buena adherencia al sustrato. Se busca ayuda adicional a la investigación y el desarrollo para usar las placas tratadas en los intercambiadores de calor sin producir efectos secundarios sobre la salud de los consumidores.