Nuevas tecnologías para los alimentos de mañana
El proyecto STRUCTURE PROCESSING, financiado con fondos comunitarios en el marco del programa LIFE QUALITY, trató de desarrollar nuevas herramientas tecnológicas para la producción de nuevos productos alimenticios. Se prestó especial atención a los alimentos emulsionados, como salsas, aliños de ensalada, yogures y helados, con unas propiedades funcionales innovadoras y una mejor calidad. Uno de los aspectos más importantes del proyecto fue la necesidad de adoptar una propuesta sólida de ingeniería para diseñar y organizar las partículas de la emulsión que afectan a sus propiedades. Las partículas de diferente tamaño afectan a las texturas del producto y a tras propiedades físicas. Para abordar de la manera adecuada la relación entre el tamaño de la partícula y determinadas propiedades, surgió la necesidad de aislar las partículas bien definidas de las mezclas de partículas, más amplias. Esa necesidad se satisfizo mediante el uso de la tecnología de celda de flujo, que se puede usar básicamente para producir dispersiones particuladas bien definidas de agregados alimenticios y no alimenticios. A pesar de la complejidad científica que rodea estos descubrimientos, en el ámbito comercial ofrecen nuevas vías para el crecimiento de la industria alimenticia. El uso de las celdas de flujo y otras máquinas relacionadas podrían desencadenar la demanda de soluciones innovadoras procedentes del proyecto STRUCTURE PROCESSING. Además, la tecnología emergente puede adaptarse fácilmente a la producción a gran escala de partículas modeladas no sólo para la industria alimentaria sino también para el sector farmacéutico. Aunque probablemente haya que optimizar el aparato de la celda de flujo y la tecnología de apoyo, podrían constituir un impulso para una nueva era de crecimiento en la industria alimentaria de la UE.