Unión a elevadas temperaturas
Para muchas aplicaciones industriales como las aplicaciones aerospaciales, eléctricas y de transporte, es esencial proporcionar adherencias de alta resistencia, casi permanentes, que puedan resistir una tensión continua a altas temperaturas y durante tiempo prolongado. Para lograrlo, se están desarrollando adhesivos estructurales, que presentan numerosas ventajas de fabricación sobre la soldadura. Los plásticos, por ejemplo, no pueden soldarse ni fijarse mecánicamente debido a problemas de tensión y craqueo. Los metales ligeros como el magnesio y el aluminio también sufren distorsión durante el soldado. Se investigaron cuatro tipos de adhesivos de cianuro: dos monómeros comerciales, combinaciones de cianato-epoxi y goma endurecida. Éstos varían en su composición química y propiedades mecánicas. Al ensayarlos como adhesivos en superficies metálicas y compuestas, se vio que la resistencia conjunta resultante se mantenía en diversas condiciones térmicas. Los materiales también tienen baja absorción de agua, lo cual es esencial para un buen rendimiento a largo plazo. Al transformar físicamente los adhesivos se produjeron incluso uniones más resistentes, lo que aumenta al menos por tres la fuerza de adherencia. El proyecto desarrolló también un método más eficaz de ensayo de la resistencia. El método Stringer Bonding Test prueba la resistencia de muestras concretas, que representan mejor las estructuras reales, en lugar de ensayar uniones simples. El método ha producido resultados reproducibles y cuantificables, y con un desarrollo posterior podría proporcionar un método de ensayo útil para el futuro. Al utilizar este conocimiento de la mejora de la resistencia de uniones adhesivas y un novedoso método para ensayar la resistencia, se pueden desarrollar nuevas uniones de materiales para utilizarlas en una amplia gama de aplicaciones.