Las regiones quieren un modelo de crecimiento compatible con la protección del medio ambiente
El Comité de las Regiones (CDR) ha pedido una revisión a fondo del modelo de crecimiento con el fin de hacerlo compatible con la protección del medio ambiente, y de que sea capaz, además, de generar empleo. El CDR, si bien poniendo de relieve el desafío que el desempleo plantea a las economías europeas y la superfluidad resultante de los recursos disponibles, manifestó que estaba satisfecho con la "Comunicación de la Comisión Europea sobre el medio ambiente y el empleo (Hacia una Europa sostenible" y las líneas de acción que establece, de acuerdo con su punto de vista sobre el tema publicado recientemente (1999/C51/07). La petición del CDR de una revisión a fondo del modelo de crecimiento se ajusta al Libro Blanco sobre crecimiento, competitividad y empleo, en el que se señala que un nuevo modelo de desarrollo deberá "romper la relación directa entre prosperidad económica y contaminación medioambiental." El CDR recomienda que los Estados miembros sigan las líneas de acción anunciadas en la comunicación de la Comisión con el fin de lograr que la recuperación económica a largo plazo vaya acompañada de un alto nivel de empleo y de un entorno macroeconómico estable. Dado que el desarrollo de nuevos procesos y productos medioambientales necesitará nuevas inversiones en tecnologías más limpias, el CDR sugiere que esto podría utilizarse para crear nuevos puestos de trabajo, abordando así al mismo tiempo las cuestiones del empleo y del medio ambiente. Las actividades que produzcan bienes y servicios medioambientales serán de beneficio para el empleo, de acuerdo con el CDR, e igualmente lo serán las actividades en la esfera de tecnologías limpias, en las fuentes de energías renovables, en el reciclaje de residuos, en la protección de la naturaleza y los paisajes y en la renovación de zonas urbanas degradadas. Estos sectores, a juicio del CDR, generan empleo directo y ejercen influencia además en otros sectores de la economía, pues las industrias medioambientales producen artículos y servicios intermediarios y los empleados de estos sectores gastan más en bienes de consumo. El CDR recalca que la transición hacia una economía sostenible deberá implantarse gradualmente para reducir al mínimo los efectos adversos. Sugiere también un grado considerable de coordinación a nivel internacional, y proponerse además como blanco la inversión medioambiental a nivel regional y sectorial. El CDR está especialmente satisfecho con las declaraciones públicas de la Comisión y del Parlamento Europeo en que se expresa la necesidad de aumentar el componente medioambiental de los gastos comunitarios. El CDR también hace comentarios específicos sobre cada una de las cinco acciones clave que figuran en la comunicación de la Comisión. Pone de relieve que, además de las medidas propuestas por la Comisión, deberá prestarse atención al sector del turismo, el potencial de empleo de las pequeñas y medianas empresas y el comportamiento del consumidor.