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Concebir la prevención del cáncer de mama en el futuro

¿Cómo se puede lograr la prevención personalizada del cáncer de mama? Un grupo de investigadores financiado con fondos europeos organizó un taller a fin de encontrar un nuevo criterio.

© Zerbor, Shutterstock

El cáncer de mama, el cáncer más común entre las mujeres, afecta cada año a 2,1 millones de mujeres en todo el mundo y, además, provoca el mayor número de muertes en comparación con otros tipos de tumores. A lo largo de los años, los científicos han logrado grandes avances en la identificación de variantes genéticas relacionadas con el riesgo y el desarrollo de herramientas para cuantificar el riesgo individual. Con todo, no existe un criterio único sobre cómo pueden aprovecharse estos avances para personalizar métodos de prevención futuros y cómo podría llevarse a cabo la prevención personalizada a través de mecanismos de atención sanitaria concretos. Los investigadores del proyecto financiado con fondos europeos B-CAST trataron de abordar este problema en un taller multidisciplinar celebrado en 2018. Según el informe del taller publicado en mayo de 2019, se analizaron los posibles avances científicos y tecnológicos venideros con respecto a su capacidad para determinar los métodos de prevención personalizados en el futuro. Desarrollos en la prevención del cáncer de mama Diferentes expertos expusieron sus puntos de vista sobre los desarrollos futuros previstos y su posible uso en la prevención del cáncer de mama. En conjunto, se espera que los avances científicos y tecnológicos promuevan cambios significativos en la prevención personalizada del cáncer de mama. Por ejemplo, los biomarcadores pueden emplearse a fin de obtener respuestas relacionadas con el pronóstico de la enfermedad, el diagnóstico, la elección de tratamiento y la probabilidad de recidiva del cáncer. Aunque la puesta en práctica de los conocimientos actuales sobre biomarcadores en el ámbito de la atención sanitaria no está exenta de dificultades, los nuevos conocimientos podrían emplearse para mejorar los métodos profilácticos. Es más, los avances en el campo de los biosensores permiten detectar una gama más amplia de biomarcadores. En este sentido, se reconoció que los sensores y las aplicaciones ponibles pueden ayudar a controlar factores de riesgo modificables. Sin embargo, es necesario mejorar su calidad, seguridad y eficacia antes de que pueden emplearse de manera generalizada en la asistencia sanitaria. Los avances en inteligencia artificial, sensores ponibles y otras tecnologías digitales motivan que la cantidad de datos disponibles sea cada vez sea mayor. No obstante, se considera que la interpretación clínica de los resultados siempre será necesaria a fin de garantizar su validez y utilidad. Una perspectiva de la prevención personalizada en el futuro Los participantes del taller coincidieron en que se necesitan métodos preventivos a escala de toda la población y basados en el riesgo para prevenir el cáncer de mama. Destacaron la importancia de las campañas publicitarias y educativas como medio para respaldar los esfuerzos específicos basados en el riesgo personalizado o individual. En este contexto, se identificaron los siguientes grupos de riesgo: mujeres con un riesgo elevado de desarrollar cáncer de mama mortal, mujeres con predisposición genética y mujeres con riesgo bajo que posiblemente no se beneficiarán del cribaje mamográfico. Actualmente, la prevención del cáncer de mama basada en el riesgo en la población general no es viable debido a la falta de herramientas totalmente validadas. Sin embargo, los participantes prevén que esto será posible en los próximos veinte años, una vez que se desarrollen herramientas que permitan identificar a aquellas mujeres con mayor probabilidad de fallecer a consecuencia del cáncer de mama. Para hacer realidad la atención generalizada basada en el riesgo, se recomendaron algunos cambios prácticos. En primer lugar, los profesionales sanitarios deben ser capaces de comprender y comunicar la información sobre los riesgos. En segundo lugar, las personas necesitan recibir apoyo —que puede incluir desde cambios en el estilo de vida hasta tratamientos específicos— adaptado a su riesgo individual. Y, por último, se debe desarrollar una infraestructura para la recopilación, cotejo y análisis de datos de factores de riesgo. Las conclusiones a las que se llegó en el taller B-CAST (Breast CAncer STratification: understanding the determinants of risk and prognosis of molecular subtypes) servirán de base para el trabajo futuro del proyecto. Tras un análisis normativo ulterior, B-CAST tiene la intención de confeccionar un informe final sobre la integración de los métodos de prevención personalizados en programas de prevención más amplios dirigidos a los profesionales sanitarios y a los responsables políticos. Para más información, consulte: Página web del proyecto:

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