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Tendencias científicas: Hace cincuenta años, unas genias de las matemáticas permitieron a los primeros hombres pisar la Luna

Varias mujeres afroamericanas participaron en el acontecimiento más histórico del siglo XX.

Espacio

El 20 de julio de 1969, la increíble imagen de la nave espacial Eagle de la misión Apolo 11 aterrizando en la superficie lunar fascinó a más de quinientos millones de personas enganchadas a sus televisores. La llegada a la Luna transformó la humanidad e influyó profundamente en su psique: todo era posible. Las mentes que hicieron posible el lanzamiento Esta misión histórica tuvo éxito gracias a unos diez años de pruebas y formación, a 400 000 ingenieros y científicos, un presupuesto de miles de millones y el cohete más grande y potente jamás construido. Los esfuerzos de tres mujeres pioneras que trabajaron en el programa espacial Apolo de la NASA se diluyeron en la magnitud del proyecto. Katherine G. Johnson, junto con Mary W. Jackson y Dorothy J. Vaughan, calcularon complejas trayectorias para Alan Shepard y John Glenn, los primeros estadounidenses que fueron al espacio. Johnson también calculó unas cartas de navegación de respaldo para astronautas en caso de fallos electrónicos. Los cálculos orbitales de las tres mujeres también se utilizaron en misiones anteriores. De hecho, desde los años cuarenta del siglo pasado, la NASA contrató a un gran número de matemáticas tituladas para el tratamiento de datos y la realización de complicados cálculos. Muchas de estas primeras programadoras y codificadoras eran afroamericanas. Romper el techo de cristal Las barreras culturales relativas a las cuestiones raciales y de género que este trío tuvo que superar durante la época previa a los derechos civiles en los Estados Unidos hacen que sus esenciales contribuciones para la humanidad fuesen aún más impresionantes. A pesar de las desigualdades raciales y de género, Jackson se convirtió en la primera ingeniera afroamericana de la NASA y Vaughan en la primera supervisora afroamericana del Comité Asesor Nacional para la Aeronáutica, entidad predecesora de la NASA. Dentro de la NASA, sus proezas fueron reconocidas, pero el resto del mundo no las descubrió hasta 2016, cuando se estrenó la película «Figuras ocultas». Este largometraje está basado en la novela homónima de Margot Lee Shetterly, publicada ese mismo año. En un artículo publicado en el periódico británico «The Guardian», Theodore Melfi, director de la película, afirmó: «La NASA nunca ha escondido a estas mujeres y siempre las ha apoyado y homenajeado. Siempre ha sido un lugar progresista y lo importante siempre ha sido el valor de tus capacidades mentales». Janelle Monáe, que interpretó a Jackson, señaló: «A estas mujeres se les dijo que sus sueños no valían nada por su género y su color de piel. Pero se trataba de dos cosas que no podían, y no querían, cambiar porque [Jackson] era una mujer negra orgullosa». La película también muestra a unas mujeres abriéndose camino en disciplinas predominantemente masculinas. «Si una chica, de cualquier edad o etnia, se interesa por la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas, debería ser alentada, y esa pasión debería ser fomentada, porque si solo tuviéramos el punto de vista masculino se seguiría marginando a las mujeres y tratándolas como a objetos», afirmó Octavia Spencer, que interpretó a Vaughan. Desde ese extraordinario verano de 1969, doce personas han pisado la Luna: todos ellos hombres. Cuando se cumpla el centenario de este acontecimiento, también deberíamos estar hablando de las mujeres que pisaron la Luna.

Países

Reino Unido