Letting the train take the strain Transportar más por tren
Hay que aumentar la competitividad del transporte comercial por ferrocarril para disminuir la presión sobre la carretera. Un proyecto de investigación subvencionado por la Unión Europea ha demostrado un enfoque innovador para el transporte intermodal automático de mercancías que es práctico y ventajoso reduciendo costos hasta el 60%. Telón de fondo En Europa el 75% de mercancías se transporta por carretera lo que aumenta la congestión y la contaminación, perjudica al medio ambiente y es un peligro para los usuarios como demuestra el reciente desastre del túnel del Mont Blanc. ¿La solución? Presentar el transporte por ferrocarril como una alternativa competitiva. Pero hay un problema importante: en el 95% de los terminales ferroviarios, las mercancías se transbordan con técnicas verticales, pesadas, caras y difíciles de automatizar. Una empresa italiana resuelve el problema con un flexible sistema innovador de transbordo horizontal "deslizante", automático y compatible con la técnica vertical. Los socios del proyecto FLIHTT subvencionado por la UE han demostrado que el proyecto es operacional y competitivo para el mercado intermodal europeo. Descripción, impacto y resultados Este nuevo sistema tiene una plataforma modular en la que se ponen unidades de carga, paletas, contenedores, cajas, etc., listas para ser deslizadas automáticamente en un gran vagón, o bien deslizadas mecánicamente de un medio de transporte a otro, como, por ejemplo, a muelles portuarios. Los estudios de viabilidad técnica y financiera realizados en algunos terminales en Lille (Francia) y Pádova (Italia) demuestran que: El costo por transbordo baja en un 60% por unidad de carga en un terminal con una capacidad de 150.000 unidades al año; La inversión para las instalaciones es inferior del 40 al 60% a la del sistema vertical; Se puede ahorrar del 30 al 40% en costos de gestión; El costo de la adaptación del nuevo sistema es elevado pero se reduce en un tercio el tiempo para amortizar la inversión. Se prevé la instalación inicial del sistema para 2001 ó 2002 en Italia, luego en otros terminales de Europa. Socios Inició el proyecto el Grupo Costamasnaga, fabricante italiano de material rodante y equipos de terminales intermodales. De 1991-1994, esa empresa diseñó y produjo -patentándolo poco después-un sistema de prueba llamado TRAI-2000 para el Ministerio italiano de Infraestructuras. Entre estos socios multidisciplinarios vemos también a dos socios industriales: Technicatome, empresa francesa de ingeniería, y Kranservice, fabricante alemán de material de transportes, un usuario final: FS SpA, la empresa ferroviaria nacional italiana, y un representante universitario, la Universidad Politécnica de Madrid (España) así como un instituto de investigación especializada en nuevas tecnologías, sobre todo transporte y automatización: el Ente Nazionale Energia Alternativa (Italia).