La presidenta del Comité Económico y Social avala el planteamiento de Busquin
El próximo 28 de octubre, la presidenta del Comité Económico y Social (ESC) se convertirá en la primera europea que reciba el premio "Woman who makes a difference" (la mujer que marca la diferencia), que será otorgado en Miami por el Foro internacional de las mujeres. En una entrevista publicada en Noticias CORDIS, la señora Rangoni, señaló su conocido antiguo interés y atención por los asuntos científicos y de investigación europeos, junto con su vocación por promocionar a las mujeres dentro del ámbito de la investigación europea. La señora Rangoni ha participado y organizado numerosos seminarios y conferencias a nivel internacional, europeo y nacional, y ha dedicado parte de su tiempo a ejercer presión política para que se llegue a reconocer la importancia que tiene la investigación. A petición del Comisario europeo de Investigación, Philippe Busquin, actualmente es miembro del jurado que elegirá este año al galardonado con el Premio Descartes. "Europa necesita la investigación y necesita conocimientos técnicos", afirma la señora Rangoni. Profundamente consciente de la gran diferencia que existe entre las actividades de investigación llevadas a cabo en Europa y Estados Unidos y Japón percibe, en la falta de cooperación entre los Estados miembros, la principal razón de este desfase. Según ella "Cada país cuenta con su propia investigación y mantiene una actitud recelosa. Si dividimos nuestro potencial entre los 15 países, nunca seremos los primeros". La diferencia se hace particularmente evidente en el campo de la biotecnología, un área del conocimiento que le gustaría ver convertido en un sector prioritario de la investigación comunitaria. Alrededor del 80 por ciento de la investigación se realiza en Estados Unidos y, sólo un uno por ciento, tiene su origen en la Unión Europea, a lo que añade "esta es la clase de monopolio que no puede aceptar Europa". La señora Rangoni tiene un personal recuerdo de su encuentro con Jacques Delors, presidente de la Comisión Europea desde 1985 a 1995. El señor Delors declaró que la única carencia de su Libro Blanco había sido la investigación, y reconoció ante la señora Rangoni que el informe falló al no propiciar el impulso necesario que uniera al conjunto de la comunidad investigadora de Europa. Este es motivo por el cual la señora Rangoni da todo su apoyo al espacio europeo de investigación propuesto por el Comisario europeo de Investigación, Philippe Busquin, el cual considera "esencial". Al poner en común los recursos de los Estados miembros y llevar a cabo la racionalización de los planteamientos de la investigación y del desarrollo (I+D) a nivel europeo, la Unión Europea tendrá entonces la oportunidad de suprimir la creciente diferencia que existe entre los continentes en materia de conocimientos especializados. La promoción de las mujeres dentro de los ámbitos de la investigación y la ciencia se ha constituido en uno de los intereses prioritarios de la señora Rangoni, habiendo ella misma estudiado Ciencias Físicas y siendo responsable de la edición de "Women of Europe" (Mujeres de Europa), una revista publicada por la Comisión Europea y dirigida a las mujeres que participan en la ciencia de la UE. La señora Rangoni reconoció que las dificultades que tienen las mujeres dentro de la investigación son las mismas que siempre han tenido en el mercado laboral aunque, no obstante, señaló que la actitud hacia las mujeres ha cambiado, desde aquel tiempo en el que el hecho de querer ir a la universidad a estudiar una carrera de ciencias, causara alarma en el seno de su familia. Cada vez son más las mujeres que se están dedicando a la investigación, si bien todavía no hay las suficientes para la señora Rangoni, a quien le gustaría ser testigo de los esfuerzos de la Comisión y los Estados miembros para mejorar la situación de las mujeres. A la pregunta de sobre qué acciones se deberían emprender, la señora Rangoni hizo referencia al Tratado de Amsterdam, por el que se declara que la igualdad de oportunidades para las mujeres debe convertirse en una política dominante. "Si la Comisión realmente aplica lo que se decidió en Tratado de Amsterdam, y si las demás instituciones, la sociedad civil y las grandes empresas ponen en práctica lo que ha sido una decisión institucional [...] entonces las mujeres tendrán menos problemas", recalcó la señora Rangoni. El futuro de la participación de las mujeres en la investigación y el futuro de ésta dentro de la UE en general son los asuntos que más preocupan a la señora Rangoni que cree firmemente en que se debe realizar cualquier esfuerzo para conseguir la igualdad de oportunidades de las mujeres en la investigación y de esta forma Europa no pierda el potencial que las mujeres tienen que ofrecer. Finalmente insta a la Comisión y a los Estados miembros a que dediquen más energías y más recursos económicos a la investigación.