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The development and evaluation of Multipurpose crops as new biorefining feedstocks for the production of industrial BioProducts and biomass

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Cómo hacer germinar el mercado de los biomateriales

Un equipo de investigadores financiado con fondos europeos descubrió las virtudes del chopo y la planta de tabaco como materias primas para elaborar distintos bioproductos, como el biodiésel o los bioplásticos.

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Alimentos y recursos naturales
Energía

El desarrollo de biocombustibles y bioproductos avanzados es uno de los pilares de las estrategias de bioeconomía y energía de la Unión Europea. No obstante, para poder elaborar productos de origen vegetal que puedan competir con los tradicionales, es necesario investigar los procesos biológicos y químicos de las plantas, mejorar los métodos de extracción y refinado de aceites de interés comercial y desarrollar el sector biológico para que atraiga la inversión privada. Para abordar estos retos, el proyecto financiado por la Unión Europea MULTIBIOPRO desarrolló y puso a prueba cultivos polivalentes con mayor capacidad de extracción de biomasa, así como nuevas fuentes de aceites no alimentarios, biomateriales y otros bioproductos de calidad beneficiosos para la sociedad en su conjunto. El chopo y el tabaco Uno de los principales escollos para la consolidación del mercado de los biocombustibles es que estos a veces resultan más perjudiciales que beneficiosos. Ello se debe a que la mayoría de los biocombustibles de primera generación se elaboran con cultivos agrícolas, como la colza o el aceite de palma. Estas plantas provocan indirectamente cambios en el uso de la tierra y ocupan suelos agrícolas de buena calidad que antes se destinaban a cultivos alimentarios. Por este motivo, los responsables políticos tratan de propiciar una transición hacia plantas leñosas que puedan crecer en tierras marginales no adecuadas para otros cultivos, y MULTIBIOPRO se propuso aportar su grano de arena. Este proyecto se centró en dos especies vegetales que bien podrían convertirse en materias primas de la segunda generación de bioproductos: la planta del tabaco y el chopo. «Nuestra opinión es que el chopo y la planta del tabaco pueden convertirse en materias primas eficaces para su biorrefinado, ya que ofrecen una productividad similar a la del maíz, el principal cultivo empleado actualmente con este propósito», explicó el Dr. Alisdair Fernie, coordinador del proyecto, del Instituto Max Planck de Fisiología Molecular de las Plantas (MPI-MP). «La planta del tabaco también parece muy adecuada para la producción de bioplásticos susceptibles de sustituir algún día a los elaborados con combustibles fósiles». A fin de convertir estas especies vegetales en combustible, los investigadores indagaron en los componentes estructurales de su biomasa y su idoneidad para el desarrollo de materiales. Los resultados de este análisis se utilizaron para elaborar materiales con propiedades incluso superiores a las de los generados naturalmente por las propias plantas. Armados con esta información, y en colaboración con los socios industriales del proyecto, los investigadores trataron de identificar nuevos mercados capaces de satisfacer las necesidades reales de los usuarios. «No solo evaluamos el valor productivo de estas especies, sino también las diferencias estructurales de sus paredes celulares que determinan su potencial para aplicaciones comerciales», puntualizó el Dr. Fernie. Del laboratorio a los mercados El consorcio de MULTIBIOPRO diseñó un proceso de comercialización de los resultados de laboratorio para el biodiésel. Tradicionalmente, se ha empleado aceite de cocina como materia prima para elaborar biodiésel, pero este modelo de negocio se enfrenta al problema de la escasez de este recurso. Para poder crear un mercado rentable de biodiésel se necesita un suministro de materia prima sostenible a largo plazo. El trabajo de investigación en el laboratorio incidió en el desarrollo de un mercado de bioproductos. Los científicos constataron que la planta del tabaco podría sustituir al aceite de cocina usado. Esta planta, apta para suelos marginales no adecuados para la actividad agrícola, puede producirse a gran escala sin competir directamente con los cultivos para fines alimentarios. El equipo trata ahora de determinar la calidad del diésel que puede elaborarse a partir de esta planta y si se ajusta a los requisitos de la normativa internacional. MULTIBIOPRO se consagra a la investigación y las soluciones basadas en las necesidades del mercado para contribuir a un futuro en el que predomine la energía sostenible. Los socios pretenden proseguir este empeño una vez finalizado el proyecto. «Estamos manteniendo contactos con empresas ajenas al consorcio para sondear su interés», afirmó Fernie. «Varias empresas y socios han expresado su intención de dar continuidad a los proyectos, aunque a menor escala, en vista de los prometedores resultados de MULTIBIOPRO».

Palabras clave

MULTIBIOPRO, biodiésel, planta de tabaco, chopo, biocombustibles, materia prima, cultivos polivalentes, seguridad energética, energía renovable, bioplásticos, bioeconomía, biorrefinería

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