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Las barreras a la movilidad de los investigadores son barreras al espacio europeo de investigación

Las barreras a la movilidad de los investigadores en Europa constituyen otros tantos obstáculos a la creación del espacio europeo de investigación, según se advierte en la última comunicación de la Comisión Europea relacionada con estos temas. La comunicación establece, con v...

Las barreras a la movilidad de los investigadores en Europa constituyen otros tantos obstáculos a la creación del espacio europeo de investigación, según se advierte en la última comunicación de la Comisión Europea relacionada con estos temas. La comunicación establece, con vistas a superar los obstáculos, una estrategia capaz no sólo de galvanizar el espacio europeo de investigación, sino también de atajar el déficit de cualificaciones, intensificar la cooperación, fomentar la innovación y hacer frente a las desigualdades. Europa está experimentando una fuga de cerebros, mayormente a EEUU. Su nivel de investigadores per cápita respecto a la población activa es inferior a la de EEUU y Japón. También lo es la aceptación de la ciencia e investigación entre los jóvenes. Además, en Europa las mujeres están infrarrepresentadas y a menudo discriminadas en el sector de investigación. Por otra parte, el cumplimiento del objetivo de Lisboa consistente en crear una economía europea del conocimiento ha dejado claro el carácter fundamental de la movilidad geográfica e intersectorial de los investigadores. La Comunicación de la Comisión se plantea contemplar la movilidad desde el ángulo específico de los investigadores, lo mismo hombres que mujeres, tanto en el sector público como en el privado, sin que importe la etapa de la carrera de los científicos, en el marco del espacio europeo de investigación y fuera de Europa. La necesidad de sentar un entorno transnacional más favorable para los investigadores es la premisa fundamental por la que se rige la comunicación. Tal entorno habrá de integrar elementos financieros, culturales y sociales. El Grupo de expertos de alto nivel para mejorar la movilidad de los investigadores, constituido en 2000, delimitó una serie de áreas clave que requieren algún cambio. Así pudo averiguar que la situación de los investigadores en el extranjero con contratos a medio plazo (de entre dos y cinco años) era especialmente crítica y que los investigadores de terceros países pasaban más apuros que los de la UE. Y lo que es peor aún, es insuficiente la información de lo que ocurre en materia de movilidad de los investigadores, siendo muy pocas las estadísticas y datos de evaluación comparativa. En las encuestas se da a menudo la circunstancia de que los investigadores no salgan designados como grupo propiamente dicho. Asimismo, la percepción del valor de la movilidad de los investigadores plantea ciertos problemas. El poco caso que se hace del valor de la movilidad en el país de origen cuando regresa el investigador entraña toda una serie de dificultades en el momento de reincorporarse éste al sistema. Y si aun así no ha perdido la esperanza lo tendrá complicado para captar fondos suficientes, máxime si es a nivel superior. Las restricciones en materia de inmigración siguen siendo un freno colosal a la movilidad de los investigadores de terceros países que aspiren a trabajar en la UE; además, aunque ya se encuentren en territorio comunitario, les resultará en ocasiones un verdadero quebradero de cabeza viajar a países ajenos a la zona Schengen. La falta de acuerdos con países terceros puede ser fuente de problemas de doble imposición o pérdida del derecho a pensiones de jubilación. Y aun cuando los hallazgos del investigador no sean sobresalientes, los derechos de propiedad intelectual carecen de armonía. Entre los problemas que conviene atender con urgencia está la falta de información disponible sobre estos puestos. No sólo se echa en falta una amplia difusión de los puestos de investigadores disponibles, sino que suele ser excesivamente corto el plazo de candidatura correspondiente a los que sí son objeto de publicación internacional. En lo social, se está dedicando escasa atención a las necesidades familiares generales de los investigadores móviles. Las prestaciones por maternidad y paternidad ejercen una influencia clara en el atractivo de los puestos en el extranjero, al igual que las opciones profesionales disponibles para el o la cónyuge. La comunicación apunta a un número de medidas que van componiendo la estrategia de lucha contra dichos problemas. Las medidas propuestas se desglosan entre las ideadas para incrementar a medio plazo el atractivo del entorno para la movilidad de los investigadores y aquéllas encaminadas a considerar los aspectos financieros relacionados. El primer conjunto de iniciativas guarda relación con el suministro de información, creación de centros de movilidad y puestos de mediadores, intercambio de buenas prácticas, intensificación del empleo de estadísticas y datos de evaluación comparativa, resolución del estatuto jurídico de los investigadores móviles y convocatoria de reuniones ministeriales de alto nivel. La Comisión tiene previsto establecer un portal de Internet que enlace a sitios nacionales y de la Comisión de modo que se cree un sitio europeo de parada única sobre movilidad. Los centros de movilidad proporcionarán el recinto físico de asistencia, desde el que se suministrarán asesoramiento y formación, y se completarán las estructuras existentes. Cualquier litigio que pudiera producirse en relación con la movilidad de investigadores lo zanjarán los mediadores nacionales, la constitución de cuyos puestos recomendará la Comisión a los Estados miembros. Se recabarán más estadísticas sobre la situación de los investigadores móviles, proceso éste en el que se estrechará la colaboración con los organismos estadísticos nacionales de los Estados miembros. De este modo se proporcionará asimismo material para ejercicios posteriores de evaluación comparativa y el intercambio de buenas prácticas, que con toda probabilidad se sustanciará en una serie de talleres. La comparación de resultados dará origen a la elaboración de una "Carta de la calidad", que sentará expectativas y garantizará un nivel mínimo de asistencia a los investigadores móviles. La situación jurídica de los investigadores ya ha registrado mejoras, con el estudio desde la Comisión de la creación de una "tarjeta comunitaria de investigador" que facilite la entrada de investigadores de terceros países a la Unión Europea. Por último, en lo relativo al apoyo financiero a los investigadores móviles, la Comisión estipula: "... es imprescindible que los mecanismos financieros no se limiten a conceder becas". Asimismo, se refiere a lo dispuesto en el próximo Programa Marco (VIPM) con relación a la apertura y ampliación de los instrumentos existentes para animar a los investigadores a "acogerse a la movilidad", aumento y diversificación significativos de las posibilidades de financiación, instauración de mecanismos sistemáticos para la vuelta y (re)integración profesional de los investigadores, estímulo y fomento de la excelencia (y, por ende, atractivo) de la investigación europea a través de incentivos financieros, apertura de la accesibilidad de la financiación para los investigadores de terceros países y ampliación del acceso a la financiación de los programas nacionales o regionales de movilidad, mediante los mecanismos adecuados. En cooperación con los Estados miembros, la Comisión establecerá un cuadro de indicadores de actualización anual, dedicado a todo lo relacionado con la movilidad de los investigadores.

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