Skip to main content

Validate of TSAA coating technology. Development of procedures and standards manual. Technical and economical study

Article Category

Article available in the folowing languages:

Proceso ecológico para los recubrimientos de aluminio

Sus riesgos demostrados y su contrastada actividad cancerígena han hecho que, en la actualidad, el uso del cromo hexavalente haya quedado muy restringido o se haya prohibido directamente en algunos casos. Se ha logrado diseñar un proceso anticorrosión para la industria aeroespacial que no se basa en el uso de este compuesto.

Tecnologías industriales

El acabado superficial es de vital importancia para la estabilidad y el funcionamiento de numerosos metales en un amplio abanico de aplicaciones. La galvanoplastia con cromo hexavalente ha venido siendo el tratamiento de preferencia para las piezas situadas en entornos hostiles y exigentes, pero la industria aeroespacial está obligada a buscar una alternativa ecológica. Europa ha sido pionera al restringir su uso para proteger el medio ambiente y la salud de los ciudadanos, así como en la búsqueda de alternativas para mantener la competitividad de su industria. La Unión Europea ha respaldado el proyecto VALIDATETSAA (Validate of TSAA coating technology. Development of procedures and standards manual. Technical and economical study) para consolidar la posición de la alternativa prometedora encarnada por la anodización con ácido sulfúrico y tartárico para las aleaciones de aluminio en el sector aeronáutico. En esta técnica, se añade ácido tartárico a baños de anodización de ácido sulfúrico para generar una fina capa porosa que protege contra la corrosión. El objetivo propuesto fue validar a escala industrial un nuevo proceso para llevar a cabo esta anodización, la cual incluye el tratamiento previo y el acabado posterior del aluminio. Se elaboraron procedimientos englobados en el tratamiento previo para inspeccionar y limpiar las piezas antes de proceder a la oxidación anódica. A continuación se optimizaron los parámetros del proceso, como son el tiempo, la temperatura, las concentraciones del baño y los parámetros eléctricos para la anodización (conversión electroquímica para formar el recubrimiento poroso de óxido). Por su parte, el tratamiento posterior consistió en un sellado con agua caliente, último paso esencial para consolidar la capa porosa de óxido de aluminio después de la anodización. Además de atender a los requisitos técnicos, los investigadores también llevaron a cabo análisis de seguridad, de riesgos y de índole económica. El equipo examinó el uso de productos químicos a la luz de las normas REACH de la Comisión Europea sobre registro, evaluación, autorización y restricción de sustancias y preparados químicos. Asimismo, se tuvieron en consideración los gases de escape (sobre todo en la zona de trabajo) y la generación de desechos y agua residual. También se sugirieron vías para el reciclado de los productos químicos y las aguas residuales. El análisis de riesgos se centró en los riesgos laborales. Por último, se llevaron a cabo un análisis de secuencias de fallos, una revisión del diseño basada en el modo de fallos y un análisis de los modos y efectos de los fallos, gracias a los cuales se identificaron los distintos modos de fallo posibles y su importancia relativa. El plan pormenorizado de fabricación y el manual sobre los procedimientos y normas del proceso que estarán disponibles al final del proyecto permitirán que se utilicen aleaciones ligeras de aluminio en entornos hostiles sin tener que recurrir a compuestos químicos perjudiciales. El resultado será un incremento de la competitividad de los fabricantes aeroespaciales de la UE y una mejora de la salud y seguridad medioambiental y laboral.

Palabras clave

Aluminio, recubrimiento, cromo, protección anticorrosión, aeroespacial, anodización, oxidación anódica de ácido tartárico y sulfúrico

Descubra otros artículos del mismo campo de aplicación