Propuestas de cambio en la investigación noruega
La imagen de Noruega que suele ser habitual fuera de Escandinavia es la de un país acaudalado y tranquilo, con una población reducida que disfruta de las ventajas de una gran cantidad de petróleo. Sin embargo, como la mayoría de generalizaciones, esto no es exacto. A pesar de su clara negativa a convertirse en miembro de pleno derecho de la Unión Europea, Noruega es un país que actualmente contempla a la UE como punto de referencia y que se esfuerza para alcanzar sus niveles, especialmente en investigación y desarrollo (I+D). Quienes forman parte de la comunidad investigadora de Noruega se apresuran a reconocer que hay que avanzar más para que la investigación de ese país ascienda uno o dos peldaños. Una de las estadísticas citadas con más frecuencia es que el porcentaje del PIB noruego dedicado a investigación (1,66 por ciento) se encuentra por debajo de la media correspondiente a la Unión Europea (1,79 por ciento) y a la OCDE (2,19 por ciento). Los noruegos también son conscientes de que en el pasado quizás haya existido un enfoque excesivamente anglosajón, dedicando más tiempo y esfuerzo a la investigación en colaboración con EEUU y el Reino Unido, en lugar de explotar íntegramente las oportunidades que brinda la Unión Europea. Y por último, todos están convencidos de que la industria del petróleo ha ejercido un impacto importante sobre el resto de la investigación económica. La economía noruega está un tanto distorsionada en comparación con los estándares europeos, con unas cuantas industrias clave de importancia, como las pertenecientes al sector del petróleo, y a continuación, un sinnúmero de empresas mucho más pequeñas (PYME), y son muy pocas las que se encuentran entre ambas categorías. Esto ha provocado que muchas de las PYME no se hayan integrado en un entorno de investigación. Todos estos comentarios y análisis tienen su origen en noruegos, que manifiestan una alentadora disposición de identificar y aclarar los problemas antes de decidirse por una solución. Una de las primeras acciones que se han llevado a cabo recientemente para afrontar la fragmentación del esfuerzo investigador consistió en fusionar los cinco consejos de investigación del país en una única entidad, en 1993. Con anterioridad, los consejos habían estado divididos por materias (pesca, TI, agricultura, ciencias sociales y medio ambiente), pero todos ellos se integraron en un único Consejo de Investigación destinado a abarcar todos los asuntos para todas las zonas geográficas de Noruega, y todos bajo un mismo techo. Además de constituir una ventanilla única para comunicar toda la información sobre la investigación noruega, el Consejo de Investigación de Noruega actúa como asesor de la Administración en ámbitos que necesitan reforzarse en la I+D noruega. Incluso ahora, con una estructura más integrada, los noruegos están buscando medios de perfeccionar el sistema. Se convocó una licitación pública y se adjudicó a una consultora internacional, Technopolis, un estudio que efectuase recomendaciones para mejorar la presente situación. El Consejo de Investigación reconoce que la nueva estructura ha dado origen a nuevas cuestiones, por ejemplo la competencia entre investigación básica e investigación aplicada que aspiran a unos mismos recursos. La financiación que obtiene el Consejo también provoca dificultades, ya que procede de un mínimo de 17 fuentes gubernamentales distintas, muchas de las cuales "marcan" el dinero con objeto de garantizar que se gasta en un campo específico. También aquí el Consejo de Investigación está tratando de cambiar esta situación, para que la financiación pueda asignarse en mayor medida de acuerdo con las necesidades que se plantean. "El Consejo de Investigación se encuentra en un período de cambio positivo," dice Paal Alme, director de relaciones públicas del Consejo. Conseguir más investigadores es otro aspecto en el que Noruega experimenta dificultades. No obstante, el Consejo de Investigación ha creado un programa para aumentar el número de jóvenes interesados en la ciencia y la investigación. Ha establecido una "Semana de la investigación", en la que se muestran los resultados de la investigación de un modo tangible, y que ha servido para implicar a los alumnos en una comprensión más adecuada del significado de la investigación. El Gobierno noruego también ha señalado que a finales de año tendrá que estar instalada la banda ancha en todos los centros escolares y universitarios. El Consejo también está programando la apertura de un nuevo sitio web (www.forskning.no) este año, que servirá como forum de intercambio de información, y proporcionará una plataforma para la totalidad de los institutos relacionados con la investigación en toda Noruega, que podrán exponer la información más reciente sobre sus actividades. "El nuevo sitio web también debería ayudar a solucionar problemas de personal, como la inexistencia de mujeres en áreas como la física y las matemáticas," dice Alme. La utilización de Internet es un modo especialmente útil para llegar hasta las personas en Noruega, ya que no sólo es un país muy extenso sino que tiene 2,4 millones de usuarios de Internet (para una población de aproximadamente cuatro millones de habitantes), el 77 por ciento de los cuales tienen entre 13 y 39 años de edad, y como mínimo, un millón de noruegos se conectan diariamente a Internet. No cabe duda de que Noruega no es un país tan tranquilo ni satisfecho de sí mismo como se suele pensar, sino que es consciente de que hay que trabajar, y ya se ha propuesto como meta una mejora de sus estructuras de I+D.