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Bélgica se propone unificar los temas de innovación

La rica diversidad belga de lenguas y culturas no ha obstaculizado los esfuerzos del país para promover la innovación. De hecho, el país dispone de una diversidad de enfoques, ya que la manera de tratar la innovación y la promoción de la I+D (investigación y desarrollo) difier...

La rica diversidad belga de lenguas y culturas no ha obstaculizado los esfuerzos del país para promover la innovación. De hecho, el país dispone de una diversidad de enfoques, ya que la manera de tratar la innovación y la promoción de la I+D (investigación y desarrollo) difiere entre una región y otra. Ésta es una de las conclusiones de un informe nacional sobre Bélgica en el contexto de la carta europea de tendencias sobre la innovación que ha preparado la DG de Empresa de la Comisión Europea, y donde se examinan los avances en la promoción de innovaciones en el país durante el período comprendido entre diciembre 2000 y abril de 2001. Ofrecer una imagen unitaria de los desarrollos existentes en Bélgica como país es demasiado simplista. La descentralización de responsabilidades y poderes clave a favor de numerosas autoridades regionales requiere un análisis individualizado. En Bélgica no sólo existen la administración federal belga y tres gobiernos regionales (Flandes, Valonia y la región de Bruselas capital), sino también las tres comunidades lingüísticas (alemana, francesa y neerlandesa) del país. La comunidad de lengua neerlandesa y la región de Flandes han tomado medidas para asumir un enfoque uniforme, y han fusionado su poder ejecutivo y su parlamento. En un país donde la descentralización es tan fuerte, no es sorprendente que el gobierno federal desempeñe un papel limitado en la innovación, ya que sus competencias se reducen a las políticas fiscal y de la competencia. Sin embargo, el gobierno federal belga ha dado pasos importantes para afrontar la innovación en el país. Ha reconocido que el nivel de gasto federal en I+D está por debajo de la media de la UE (0,5 por ciento del PIB frente al 0,66 por ciento). La enorme tasa de crecimiento del país, sin embargo, supera en la actualidad a sus tres vecinos más grandes (Alemania, Francia y los Países Bajos), con un aumento del PIB que alcanzó el 4 por ciento en 2000, lo que permitió suavizar las restricciones del gobierno federal. En 2000 el gobierno federal belga señaló las áreas que desea desarrollar en relación con la innovación. Poco después de la cumbre de Lisboa, el ministro de Economía e Investigación Científica presentó una nota de política, poniendo de relieve 11 puntos de importancia decisiva. Incluyen el estudio de las patentes, la promoción de carreras científicas, los programas federales de investigación, la investigación espacial, la tecnología y sus aplicaciones, y las medidas de desgravación fiscal a favor de las empresas creadas por escisión y las empresas de nueva creación. El gobierno regional de Flandes ha tomado la iniciativa de establecer una agencia específica para la elaboración de políticas de innovación, la IWT. Ofrece asistencia financiera y servicios, y actúa como coordinadora de la transferencia de tecnología y los intermediarios de la innovación en Flandes. La comunidad flamenca es ahora el protagonista más importante desde el punto de vista de la financiación de la I+D en Bélgica, con el 40 por ciento de los fondos disponibles. El gobierno flamenco ha perfilado tres acciones que mejorarán sus acciones promotoras de innovaciones. Consisten en apoyar las redes de colaboración, los interfaces universidad-industria y los subsidios para la realización de I+D en las empresas. La primera de ellas implica el desarrollo de las VIS (redes flamencas de innovación en colaboración). Esto provocará un significativo desplazamiento hacia la financiación de proyectos y resultados, en lugar de financiar estructuras. Flandes también está planificando una reducción del número de programas disponibles para las PYME, ya que hubo una menor aceptación del gran número de planes más pequeños que se ofrecían con anterioridad. En cambio, se ha asignado un presupuesto de casi 20 millones de euros a dos programas: estudios de innovación KMO y proyectos de innovación KMO (en marzo de 2001 se convocó una solicitud de propuestas). Las medidas han recibido el apoyo del Consejo de Política Científica flamenco (VRWB), que también ha puesto de relieve que lo importante no es que las empresas apoyadas con estas medidas sean flamencas o internacionales, sino que el proyecto y su comercialización tengan un impacto positivo sobre la economía local de Flandes. El gobierno valón también ha simplificado sus medidas de promoción de la innovación. Ha creado una "coupole", una ventanilla única para la ayuda financiera a las empresas. También ha promovido el lanzamiento de cinco grupos de tecnología, para lo cual ha realizado una convocatoria de propuestas. Los cambios legislativos incluyen la aprobación, en febrero, de un decreto regional del gobierno valón sobre la creación de una concesión previa a la actividad. Esto implica la premisa según la cual subvencionar a inventores e individuos con ideas innovadoras debe conducir a la creación de una empresa privada. El gobierno valón también aprobó el contrato de gestión de un parque de aventuras científicas, junto con un subsidio adicional de 1.860.000 euros. Desde el punto de vista de la política futura, el consejo de política científica de Valonia ha expuesto siete sugerencias de acción ulterior, entre las que se incluyen mejorar las condiciones de trabajo y la formación de los investigadores, garantizando que el trabajo sobre las nuevas tecnologías se examina desde la perspectiva del VI Programa Marco de la Comisión Europea, y que se apoya la explotación comercial de los resultados de la investigación. A pesar de ser la entidad más pequeña en términos de I+D, la región de Bruselas capital dio a conocer su intención de avanzar en I+D e innovación. El gobierno de la región de Bruselas capital ha declarado que su propósito es aumentar la financiación pública para la innovación, reformar los instrumentos regionales y la base jurídica para apoyar la innovación y la comercialización, y concentrarse en sectores específicos. Cuando los diversos protagonistas individuales del país elaboran planes y políticas de innovación, es el país en su conjunto el que se beneficia. Sin embargo, como afirma el informe, se hace necesario un análisis más detallado del país, ya que muy pocas políticas o medidas son exclusivamente nacionales.

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Bélgica