La importancia de promover el papel de la mujer en la ciencia: entrevista con Busquin
Cuando faltaban pocos días para que se celebrara en Bruselas la manifestación de la Comisión Europea sobre investigación y género programada para los días 8 y 9 de noviembre, el Comisario europeo de Investigación, Philippe Busquin, conversó con Noticias CORDIS sobre la importancia de la presencia femenina en la ciencia y las actividades de la Comisión al respecto. Noticias CORDIS: Resulta que la Comisión no alcanzó el 40 por ciento especificado en la comunicación de 1999. En su opinión, ¿por qué no pudo ser? y ¿qué argumentos piensan utilizar para que las mujeres participen en mayor número en el próximo Programa Marco? Philippe Busquin: Es cierto, la Comisión no alcanzó el objetivo del 40 por ciento que se marcó en 1999 en cuanto a representación femenina en la composición de los organismos consultivos. Sin embargo, es cuestión de ver el vaso medio lleno. Aun comparando con lo poco que sabíamos de la participación de las mujeres en el IV Programa Marco (IVPM), se ha podido observar una curva ascendente de la participación femenina en el VPM. En todo el periodo que abarcó el IVPM, las mujeres totalizaron el seis por ciento del conjunto de los miembros de los grupos de control. En 2000, el dato correspondiente ascendió al 30 por ciento, situándose en el 40 por ciento proyectado en los grupos de control de medio ambiente, energía no nuclear, potencial humano y cooperación internacional. El recién constituido Comité consultivo europeo de investigación muestra una participación femenina del 31 por ciento, frente al 0 por ciento y 8 por ciento, respectivamente, de los anteriores Comité consultivo de investigación y desarrollo industrial y Asamblea europea de las ciencias y las tecnologías. Por lo que respecta a los grupos de evaluación integrados por expertos, en 1999 y 2000 la proporción de mujeres era del 22,4 por ciento. Aunque no se alcanzara el 40 por ciento, conviene tener en cuenta que este resultado se obtuvo partiendo de un colectivo de expertos del que tan sólo el 16 por ciento eran mujeres. Y una vez más, se observan disparidades entre áreas. La participación de las mujeres en algunas actividades, como el análisis estratégico de determinados asuntos políticos o la sensibilización pública, se elevó a nada menos que el 56 por ciento. La revisión ética, las actividades de pequeñas y medianas empresas, y el programa de potencial humano registraron un número significativo de mujeres en el año 2000: el 49, el 48 y el 37 por ciento, respectivamente. En el programa de calidad de la vida, la representación de las mujeres en los grupos de expertos en evaluación ascendió del 24 por ciento en 1999 y 2000 al 35 por ciento en 2001. Dicho esto, si se pretende sostener las buenas cifras en el conjunto de las áreas, debemos animar a las mujeres a presentarse para los puestos de evaluador. Entiendo perfectamente que para aquellas mujeres con responsabilidades de atención pueda llegar a ser muy complicado pasar una semana entera en Bruselas. Pero las sesiones de evaluación ofrecen un foro idóneo para examinar las últimas incidencias en investigación, determinar cómo presentar propuestas y crear oportunidades de interconexión con otros miembros de los grupos. La experiencia de evaluación brinda a los investigadores una oportunidad inmejorable de desarrollar una perspectiva comunitaria. Noticias CORDIS: ¿Qué opinión le merecen los resultados de los estudios de evaluación del impacto de género que se expondrán los días 8 y 9 de noviembre? PB: Asombra que la dimensión de género parezca propender a la invisibilidad. Aun cuando sea pertinente, no se le hace caso. Los estudios a que se refiere usted coinciden todos en mostrar cierta tendencia a omitir el género ahí donde éste no sea objeto de vigilancia explícita. La Comisión necesita integrar la atención a la igualdad entre hombres y mujeres en cada fase del ciclo de aplicación. Lo cual no significa salpicarlo todo de género, sino velar por que se tenga en cuenta siempre que haga falta. También me impresionó la conexión que se establece en los estudios entre género y diversidad. Al incorporar el género en el análisis se abren amplias categorías, como los jóvenes, los usuarios, los ciudadanos y los hogares. Además, lejos de considerar a los colectivos como entidades homogéneas, se recalcan las diferencias de comportamiento, interés y necesidad dentro de los grupos, y se cuestiona la retórica científica, cuyo objeto es plasmar la realidad en términos de principios universales. Se aportarán más datos en la conferencia, aunque, en conjunto, lo que se desprende es que los estudios plantean todo tipo de interrogantes. Nos dedicaremos a examinar muy detenidamente las recomendaciones de los estudios y a integrarlas en el próximo Programa Marco. Quiero aprovechar la ocasión para felicitar a todos los compañeros que han trabajado en los estudios. Soy consciente del esfuerzo invertido en ello, aunque me consta que esta labor representa una herramienta trascendental de sensibilización en la Dirección General [DG] de Investigación. Noticias CORDIS: ¿Cuáles son las áreas de mayor progreso y las que todavía distan de cumplir el objetivo? ¿Qué medidas está adoptando la Comisión para fomentar la representación de las mujeres en los ámbitos donde más infrarrepresentadas están? PB: La Comisión ha armado actividades en todos los ámbitos de investigación. El del "área" es un tema complicado. Se refiere a la segregación horizontal; por ejemplo, hay más mujeres en biología y medicina que en ingeniería. El objetivo estratégico consiste en reducir la segregación horizontal y animar a las mujeres a entrar en ámbitos en los que están infrarrepresentadas. Por otro lado, es un hecho comprobado que segregación vertical la hay en todas las áreas. Como consecuencia de ello, el porcentaje de mujeres en los altos puestos jerárquicos es sustancialmente inferior al número equivalente cuando inician su carrera profesional. La segregación vertical es otro tema de interés programático. Actualmente estamos definiendo indicadores que permitan vigilar las dos formas de segregación, la horizontal y la vertical, así como la forma en que interactúan. Sin embargo, los indicadores aún no están disponibles a nivel de la Unión Europea. De lo que se trata, desde el objetivo estratégico, es de generar igualdad entre los sexos en la investigación, a lo largo de todas las disciplinas y todos los niveles. Noticias CORDIS: ¿Cómo puede la Comisión influir en los planteamientos nacionales de los Estados miembros? PB: La Comisión, con el Grupo de Helsinki sobre las mujeres en la ciencia, lo que pretende es facilitar a los Estados miembros un foro donde intercambiar experiencia, definir indicadores y criterios de evaluación comparativa, y desarrollar herramientas destinadas a potenciar la cooperación entre los Estados miembros. La dimensión comunitaria deberá animar a cada Estado miembro a consolidar su propia acción, partiendo de las enseñanzas extraídas, en el ámbito de la Unión Europea, de los demás Estados miembros. También son miembros del Grupo de Helsinki los países asociados. De este modo, podemos concretar la promoción de las mujeres en la ciencia desde el ángulo de la ampliación. Vamos a constituir una plataforma para apoyar los esfuerzos de las redes de científicas por configurar la política de investigación. Sin olvidar que, al crear grupos de expertos, la Comisión lo que hace también es formular una herramienta de análisis y recomendación estratégicos que puedan compartir todos las partes. Ya se dio el caso con el ya famoso informe ETAN (Políticas científicas en la Unión europea: promoción de la excelencia a través de la integración de la igualdad entre los sexos); y se volverá a dar con dos temas nuevos que necesitan que se analicen más y se amplíen: la situación de las científicas en el sector privado y la situación de las científicas en los países de Europa Cental y Oriental, y los Estados bálticos. Estos dos grupos de expertos emitirán recomendaciones que presentarán no sólo a la Comisión, sino también a los demás agentes en el ámbito comunitario y nacional. En lo que respecta al vínculo estratégico entre la Unión Europea y las autoridades nacionales, deje que le diga algo: pese a que instaron a la Comisión para que cerrara el objetivo del 40 por ciento en la resolución sobre ciencia y sociedad, y sobre las mujeres en la ciencia, aprobada en el Consejo de Investigación del 26 de junio, los Estados miembros han desistido de adquirir dicho compromiso. Noticias CORDIS: ¿Piensan establecer una clasificación de buenas prácticas en esta materia? PB: Al Grupo de Helsinki le falta poco ya para ultimar un informe europeo de políticas aplicadas en el ámbito nacional, con perfiles estadísticos nacionales. Los propios miembros del Grupo insistieron en la necesidad de someter las políticas en marcha a un ejercicio de evaluación crítica conjunta. La Comisión, aunque apoya plenamente esta labor, no tiene intención de "puntuar" la actuación de los Estados miembros. La promoción de la igualdad entre los sexos es un tema notoriamente amparado en el contexto cultural nacional. Ante la promoción de las mujeres en la ciencia se ofrecen varios métodos diferentes; y esta diversidad debe mantenerse. Así y todo, es la intención de la Comisión fomentar la cooperación entre los Estados miembros y los países asociados en materia de promoción de la presencia femenina en la ciencia. Noticias CORDIS: ¿Qué opina de las cuotas y la discriminación positiva? PB: En un mundo ideal sobrarían las cuotas y demás medidas de discriminación positiva. Ahora, en una fase de transición, compensaría corregir la cultura del entorno, o remediar el perjuicio implícito causado al colectivo discriminado. Permítame establecer una distinción entre las cuotas y el concepto positivo de discriminación. El provecho de la cuota radica en que contribuye a que un grupo o colectivo determinado ajuste un equilibrio multidimensional, en términos geográficos, disciplinarios u organizativos. En este sentido, el género se merece como mínimo el nivel de atención que reciben las demás dimensiones. La discriminación positiva, o sea, a mi juicio, las medidas reservadas exclusivamente para las mujeres, constituye un enfoque estratégico polémico. Tiene sus pros y sus contras. Antes que discriminación positiva, preferiría dispositivos estratégicos accesibles tanto a hombres como a mujeres, sin dejar de tener en cuenta la vida y las circunstancias de las mujeres. Se trata de cambiar la norma, como bien dijo el Grupo ETAN, y acercar el ámbito programático a las vidas de las científicas, antes que de diagnosticar que la responsabilidad de la aproximación de las actividades familiares y profesionales recae única y exclusivamente en las mujeres, como ámbito de carácter privado. Pues no, le incumbe a la esfera política permitir que las mujeres cumplan los múltiples papeles que les sigue asignando la sociedad, y velar por que haya más igualdad entre los hombres y las mujeres. Noticias CORDIS: ¿Qué grado de cooperación mantienen con la DG Educación y Cultura, y otras instancias en su afán de concertar la disponibilidad de las mujeres para la ciencia y la investigación? PB: La cooperación con la Comisaria Reding es excelente; también lo es la que mantienen la DG Educación y Cultura, y la DG Investigación. Los objetivos estratégicos del espacio europeo de investigación y el espacio europeo de educación requieren que se armonice su consecución. La estrecha relación entre la infrarrepresentación de las mujeres en la investigación y la necesidad de animar a las chicas a emprender carreras científicas ya no deja lugar a dudas. En la reunión extraoficial de Ministros de Educación e Investigación que se celebró en Uppsala, se examinó con sumo cuidado la dimensión de género. En este asunto estamos trabajando con la DG Educación y Cultura. En el curso de la conferencia sobre investigación y género convocada por la DG Investigación para el 8 y el 9 de noviembre, se desarrollará una sesión dedicada a la dimensión educativa de las actividades relacionadas con las mujeres en la ciencia. Además, en la estrategia de aumentar el atractivo de la ciencia para los jóvenes se integrará intencionadamente la dimensión de género.