Un estudio ha revelado que la Comisión financia el 24 por ciento de los proyectos europeos de I+D
Gracias a un estudio encargado por KoWi, la oficina de enlace alemana para las cuestiones de I+D en Bruselas, se ha descubierto que la Comisión Europea sufraga alrededor del 24 por ciento de todos los proyectos de I+D (investigación y desarrollo) financiados públicamente en la UE. En el estudio, realizado por Stefanie Schelhowe y presentado ante representantes de la Comisión Europea y de las oficinas nacionales de enlace en Bruselas el 25 de abril, se examinó por primera vez qué porcentaje del gasto de I+D se utilizaba para financiar proyectos de investigación, por oposición a las instituciones de investigación. La investigación, que abarcó 11 Estados miembros de la UE, averiguó que el porcentaje más alto de financiación destinada a proyectos civiles de investigación correspondía a Finlandia, con el 41 por ciento, seguida de Dinamarca, Suecia y Alemania. Francia, con un siete por ciento, es la que destina la menor proporción de su presupuesto de I+D a la financiación de proyectos (no obstante, esta cifra es una estimación, pues aún no se han recibido estadísticas exactas). Los datos muestran que, por lo general, la financiación de proyectos es mucho más frecuente en los países del norte que en los Estados miembros del sur. Stefanie Schelhowe calculó que el importe total de la financiación de proyectos en los 11 Estados miembros estudiados en el año 2000 fue de 14.657.000 euros. De esta cifra, 3.485.000 euros, o el 24 por ciento, fueron aportados por la Comisión Europea y 11.172.000 euros por los gobiernos nacionales. "Esto demuestra que la Comisión asume una parte considerable de la financiación de los proyectos de I+D", dijo la señora Schelhowe. El director de KoWi, Martin Grabert, destacó la importancia de estas conclusiones para la propuesta de la Comisión de abrir los programas nacionales de investigación. "Si no dispones de una estructura orientada a los programas, no puedes abrir nada", dijo. En el estudio también se pusieron de manifiesto diferencias en la forma de operar de los consejos nacionales de investigación, especialmente en lo que se refiere a la compilación de estadísticas. "Si bien en la comunidad de investigadores existe la posición bien definida de que es necesario contar con una especie de [consejo europeo de investigación], en el estudio se muestran los problemas que existen con los consejos nacionales de investigación y la posibilidad de que éstos no sean capaces de administrar una estructura de ese tipo", advirtió Martin Grabert. Miembros de la audiencia de Stefanie Schelhowe destacaron el impacto estructurante adicional que la financiación comunitaria de proyectos tenía en los Estados miembros. Vladimir Sucha, primer secretario de la Misión de la República Eslovaca ante las Comunidades Europeas, aplicó esta consecuencia de la financiación comunitaria a los países candidatos, señalando que en el futuro, cuando estos países participen en nuevos proyectos sufragados con fondos comunitarios, la financiación tendría "un efecto aún más estructurante".