La investigación de la AEE sirve para desechar residuos
Una investigación financiada por la Agencia Espacial Europea (AEE) sobre las formas de alimentar a los astronautas en futuras misiones a Marte da origen a una nueva aplicación, menos sabrosa: eliminar los lodos que quedan una vez tratadas las aguas residuales en la Tierra. El proyecto MELISSA (Alternativa micro-ecológica de apoyo a la vida), que la AEE está financiando en empresas e institutos de investigación en toda Europa, desarrolla un sistema de reciclado que permite que el máximo posible de residuos producidos por los astronautas en misiones de larga duración se utilice como alimento o como otro tipo de consumibles. EPAS, empresa belga que participa en el proyecto, emplea algunos de los resultados de la investigación para crear métodos de reducción de la cantidad de materiales sólidos sobrantes después de tratar las aguas residuales. Las tecnologías actuales pueden reducir de un 40 a un 60 por ciento como máximo la cantidad de residuos sólidos que quedan en las aguas de desecho, por ejemplo, de las explotaciones porcinas, en los residuos vegetales o en las aguas residuales, manifiesta el Dr. Dries Demey, de EPAS. En el momento presente esta fracción no asimilada se deposita en vertederos o se distribuye en suelos agrícolas. En el espacio, donde los recursos y el espacio vital tienen que emplearse de la forma más eficiente posible, es esencial encontrar la manera de utilizar los sólidos que quedan en los desechos. En la Tierra, donde se está incrementando el coste de los vertederos, también sería útil hallar una forma alternativa de utilizar los residuos. El Dr. Demey afirma que ha tenido cierto éxito un método que utiliza el peróxido de hidrógeno. "Hemos podido eliminar el 85 por ciento de los residuos sólidos y convertirlos en agua y gas metano, que pueden emplearse para generar electricidad," expone. "El único inconveniente consiste en que el coste resulta más elevado que el de los métodos actuales de desecho, pero esto cambiará en el futuro." El metano inflamable es un producto útil en la Tierra, pero puede provocar un desastre en el espacio. Christophe Lasseur, director del proyecto MELISSA, ha señalado que la AEE está trabajando para disminuir la rapidez del proceso de fermentación y detenerlo antes de que surja el metano. En el sistema MELISSA el proceso de fermentación se utiliza para descomponer los residuos orgánicos con objeto de producir amonio, que a continuación se convierte en nitratos. A su vez, éstos se utilizan para nutrir las plantas que los astronautas consumen en la comida.