Se necesitan más políticas de "orientación pequeña" para favorecer a las PYME
Si bien la Carta europea de las pequeñas empresas ha contribuido a crear un entorno de trabajo más orientado a las PYME (pequeñas y medianas empresas), todavía quedan necesidades que cubrir para apoyar al "eje central de la economía europea" se declaró en una conferencia, el pasado 23 de mayo, en Bruselas. Se comentó también que, si no se presta una atención adicional a las necesidades de las PYME, es muy probable que Europa pueda malograr el objetivo que se fijó en Lisboa, de convertirse en la economía basada en el conocimiento más competitiva del mundo para 2010. Dado que las PYME constituyen un porcentaje más elevado de la economía europea del que representan en EEUU o Japón, propiciar que las PYME sean competitivas implica que Europa en sí se convierta en más competitiva. Algunos asistentes opinaban que los cambios en las políticas no habían tenido suficiente efecto. "Debemos eliminar la brecha que existe entre la retórica y la realidad", declaró el eurodiputado británico Nick Clegg. "Ha habido una sobrecarga de objetivos que no han contribuido a que los gobiernos o los operadores comerciales lleven a cabo algún cambio". El señor Clegg se mostró asimismo escéptico ante la eficiencia de abordar los problemas de las PYME gastando dinero en ellas. "El acceso al capital, unas normas transparentes para las situaciones de quiebra, la educación y los conocimientos técnicos son el tipo de prioridades esenciales para las PYME. No creo que se puedan inventar PYME competitivas mediante la aportación de un presupuesto elevado". El cambio más significativo que podría introducirse sería la creación de una agencia que evaluara el impacto empresarial, abogó el señor Clegg. Mientras que en la actualidad puede calificarse a las tres instituciones europeas de "irresponsables", en el sentido de que han aprobado leyes sin tener una idea clara de su posible repercusión en las empresas, una nueva agencia podría garantizar la conveniencia del efecto de una ley. Como ejemplo propuso el de una agencia que existe en los Países Bajos, con capacidad para suspender una ley durante seis semanas mientras se llevan a cabo las evaluaciones. Al finalizar este periodo, el gobierno puede seguir adelante con la ley propuesta, incluso si la agencia no está convencida de su eficacia, pero en este caso depende del gobierno argumentar las razones por las que continúa. Las instituciones europeas han prestado una atención especial al hecho de facilitar a los europeos la creación de una empresa. En EEUU, se tarda tan solo seis horas en dar de alta una empresa, y aunque todavía existen diferencias entre los Estados miembros sobre el tiempo equivalente que cuesta en Europa, siempre es mucho más superior en todos los países, incluso a pesar de las recientes mejoras. Aunque, quizás, el tema podría estar enfocándose de forma equivocada, según opina Rob van de Horst, un especialista en temas relacionados con las PYME de la empresa de investigación de mercados y políticas EIM. "Puede que sea más barato crear una empresa, pero dirigirla nunca había sido tan complicado", declaró. Señaló también que, aunque el sector público tiene una función que desempeñar, es el sector privado quien tiene más importancia para las PYME. Según las cifras que maneja el señor van de Horst, sólo el 20 por ciento de las microempresas han utilizado los servicios de apoyo del sector público en los últimos cinco años. Es necesario desvelar más nítidamente en qué son provechosas las PYME, declaró. Así que, con un 93 por ciento de las PYME con menos de 10 empleados, las discusiones sobre exportaciones e inversiones intensivas en altas tecnologías no son generalmente las más apropiadas. "Lo esencial para estas empresas es consolidarse, ser innovadoras a la hora de buscar nichos de mercados y la calidad de los productos", informó. En términos de cómo puede el sector público ayudar, la aportación más importante sería un entorno reglamentario más simple que no varíe muy a menudo. Philip Bushell Matthews, otro eurodiputado británico, destacó que fueron la gerencia y el cumplimiento de los reglamentos una de las causas principales de quiebra de las PYME en el Reino Unido. Los representantes de la Comisión Europea que asistieron a la manifestación señalaron el avance logrado gracias a las iniciativas europeas. David White de la DG de Empresa destacó que la Carta europea de pequeñas empresas ha proporcionado, en 10 Estados miembros, la posibilidad de establecer, en menos de dos semanas, una empresa. Algunos países, como Italia, han revocado leyes, y Alemania, Grecia y Dinamarca han creado procedimientos de contratación pública en línea pero, fundamentalmente, la Carta ha aportado la creación del representante de la Comisión para la PYME, Timmo Summa. Jorge Costa David, perteneciente también a la DG de Empresa, resaltó el éxito de los viveros de empresas para ayudar a las pequeñas empresas e informó de que el 80 por ciento de ellas recibe algún tipo de financiación pública. Para finalizar la conferencia, el Comisario europeo de Empresa y Sociedad de la Información, Erkki Liikanen explicó que era consciente de la necesidad de alcanzar los objetivos fijados en la cumbre de Lisboa. Declaró que los Estados miembros deben orientarse hacia las mejores prácticas y manifestó que algunos de ellos están aprendiendo de los otros. "Pero nos queda todavía por conocer con más profundidad a las pequeñas empresas y mejorar nuestro conocimiento sobre los temas que les afectan", añadió. "Mantengamos a las pequeñas empresas en un lugar preferente de nuestra agenda", concluyó.