Compartir el software podría frenar los crecientes costes de la administración electrónica, según un informe
Las administraciones europeas deberán compartir el software del sector público con objeto de recortar los crecientes costes de la tecnología de la información que requiere la administración electrónica, que este año subirán un 28 por ciento y alcanzarán los 6.600 millones de euros, afirma un estudio independiente publicado por la Comisión Europea. El estudio "Pooling Open Source Software" (puesta en común del software de origen público), financiado por el programa Intercambio de datos entre Administraciones (IDA) de la Comisión, recomienda la creación de un organismo de compensación al cual las administraciones podrían donar software para su reutilización. Afirma que este recurso, centrado en aplicaciones específicas para las necesidades del sector público, podría fomentar las buenas prácticas en los servicios de administración electrónica. El Comisario de Empresa y Sociedad de la Información, Erkki Liikanen, ha dicho: "La buena práctica se basa en soluciones comprobadas que funcionen. El software y las aplicaciones concretas que funcionan en la práctica constituyen un elemento importante de dichas soluciones. Podrían emplearse útilmente como fuente de inspiración para que los Estados miembros desarrollen en el futuro servicios públicos de calidad e interactivos a favor de los ciudadanos europeos." Aunque a menudo el software necesita adaptarse a los requisitos locales de carácter lingüístico o jurídico, la Comisión afirma que compartir las herramientas de la Administración electrónica podría permitir mejoras generales en la eficiencia del sector público en la UE. El estudio recomienda que el software desarrollado para las Administraciones públicas, y que sea propiedad de éstas, debería ser objeto de licencias de carácter público, y que el organismo de puesta en común debería proporcionar una garantía de calidad a ese respecto. De este modo, el organismo mencionado facilitaría un conocimiento especializado y actuaría como un centro de referencia para la comunidad de programadores, usuarios y políticos.