La Comisión traza los planes para alcanzar el objetivo del tres por ciento de gasto en I+D
Tras el acuerdo de aumentar el gasto en investigación a un tres por ciento del PIB (producto interior bruto) medio de la UE, alcanzado en el Consejo de Barcelona, la Comisión Europea ha decidido trazar los planes para lograr este objetivo. Las propuestas de la Comisión demandan una oferta de recursos humanos de alta calidad, una base sólida de investigación pública con vínculos más estrechos con la industria, una cultura empresarial dinámica y una protección adecuada de los derechos de propiedad intelectual. Según la propuesta, si la UE quiere lograr su objetivo se precisa también de un entorno competitivo con reglamentos favorables a la investigación y a la innovación, normas de competitividad, y contar con el apoyo de los mercados financieros, lo que supone una estabilidad a nivel macroeconómico y condiciones fiscales favorables. Con motivo del anuncio de la Comunicación, el comisario europeo de Investigación Philippe Busquin declaró "las inversiones más elevadas en ciencia y tecnología son clave para el futuro de Europa. Ante la actual recesión económica, necesitamos ahora incluso una mayor inversión en I+D (investigación y desarrollo) que sirva de germen de cultivo de la inversión que propiciará el crecimiento y el empleo del mañana". El señor Busquin recalcó asimismo el carácter urgente de la acción. "En EEUU, se gastaron 288 mil millones de euros en investigación y desarrollo tecnológico en 2000, y en la UE tan sólo 164 mil millones de euros. El abismo es cada vez mayor. Europa debe iniciar un debate general sobre la forma óptima de lograr que los presupuestos de investigación de los gobiernos propicien realmente un aumento de la inversión privada", declaró el comisario. La Comunicación da especial énfasis al papel del sector privado. "Aunque muchas empresas reconocen la creciente importancia de la inversión en I+D, la llevarán a cabo sólo hasta el punto que puedan explotar sus resultados de manera efectiva y tengan expectativas de obtener el suficiente rendimiento que les compense del riesgo inherente que conlleva este tipo de inversión", concluye el documento. La Comisión espera que, acometiendo las áreas políticas de relevancia, la inversión será más atractiva para las empresas. El papel que desempeña también el sector público a la hora de aumentar el gasto de I+D en la UE queda señalado asimismo en el documento. La Comunicación demanda "una aplicación de los incentivos financieros públicos más efectiva y centrada en la investigación, el desarrollo y la innovación basada en la tecnología desarrollados por el sector privado, dentro del contexto de las ayudas estatales y del Pacto de Estabilidad y de Crecimiento". La Comunicación continúa afirmando que "los esfuerzos para incrementar el apoyo del sector público a la investigación y el desarrollo debe en gran medida provenir de la reestructuración del gasto público." Según se afirma, existe actualmente una demanda compleja de medidas de apoyo directas, incentivos fiscales, sistemas de garantía y apoyo público para el capital riesgo, ya que un único instrumento no es capaz de proporcionar todo el abanico de incentivos. Aunque es notorio que EEUU y Japón invierten en I+D bastante más que la media de países de la UE, algunos Estados miembros han llegado al objetivo del tres por ciento. En Suecia y Finlandia el gasto en I+D se sitúa por encima del tres por ciento del PIB, y en Alemania supera el 2,5 por ciento. Sin embargo, sigue siendo inferior al uno por ciento del PIB en Grecia, Portugal, España y en todos los países candidatos, exceptuando a la República Checa y a Eslovenia.