Liikanen insiste en la importancia de las cooperativas para la competitividad europea
El comisario europeo de Empresa y Sociedad de la Información Erkki Liikanen definió a las empresas cooperativas como "el puente entre las comunidades locales y la economía global" en un discurso ante la Alianza Cooperativa Internacional (ACI). En su alocución, el señor Liikanen ratificó los resultados de un documento de consulta en el que se afirma que las cooperativas "tienen el derecho a reclamar un marco regulador que se adapte a sus características específicas." Recordó al público los planes legislativos de la Comisión dirigidos a alcanzar este objetivo a través del Estatuto de la Sociedad Cooperativa Europea, que pretende establecer directrices para las cooperativas que estén activas en más de un país de la UE. "En junio, todos los Estados miembros acordaron finalmente el texto del Estatuto de la Sociedad Cooperativa Europea, inspirado en recientes avances positivos alcanzados en el ámbito de la legislación cooperativa [dentro de la UE]. Creemos que el estatuto ha conferido un equilibrio adecuado entre el respeto por los principios cooperativos fundamentales y la provisión de un instrumento flexible y práctico que, por ejemplo, dará a las cooperativas acceso a un capital cada vez mayor", afirmó el comisario. Las empresas cooperativas difieren esencialmente de las corporaciones tradicionales en tres aspectos clave: sus aspiraciones, la distribución de los beneficios y el control. El propósito de una cooperativa es propiciar el ahorro en la entrega de los servicios y productos, generalmente a través de precios competitivos, más que generar beneficios a los miembros. Cualquier otro beneficio adicional generado por la cooperativa se divide entre los partícipes de acuerdo con la aportación que cada uno ha hecho o con el uso de los servicios. El control de la cooperativa se lleva a cabo individualmente, y cada miembro representa un voto, independientemente de la inversión que haya realizado. Mientras que el modelo cooperativo es considerado por algunos como extraño o anticuado, otros muchos, entre los que se incluye el señor Liikanen, ven en el modelo un potencial para la innovación real. Por ejemplo, una empresa, cuya estructura combine la propiedad participativa y el control, y donde los empleados tengan una influencia real sobre las decisiones de gestión, estará bien constituida para tener éxito en una economía que cada vez depende en mayor medida del capital humano. Aun más, dada la importancia de la industria de servicios en Europa (actualmente emplea al 69 por ciento de la población activa), una estructura, que permita a los usuarios influir directamente en las empresas que les sirven, garantizará la personalización de los servicios de acuerdo a las necesidades de los clientes. De hecho, las cooperativas ya ha constatado su capacidad para entregar servicios de calidad que dan respuesta a áreas vitales como la sanidad y la atención social. La cuestión es saber el futuro que le depara a una cooperativa en Europa. Algunos han predicho que a la hora de considerar la expansión de sus negocios a otros países de la UE, muchas pequeñas empresas preferirán el modelo cooperativo europeo, al de su semejante, la empresa europea. Mientras que una empresa europea sólo puede crearse a través de la fusión de las entidades existentes que negocian en más de un Estado miembro, y requieren un capital mínimo de 120.000 euros, las cooperativas europeas pueden crearse desde cero por individuos o negocios, y sólo requieren unos 30.000 euros de inversión. El señor Liikanen confía en que una vez que se aplique la legislación apropiada, y esté respaldada por el intercambio de mejores prácticas entre los responsables de su regulación, la cooperativa asumirá un papel mucho más extenso dentro del comercio europeo del que ha desempeñado hasta ahora. "Espero que las pequeñas empresas de toda Europa asuman el Estatuto de la Sociedad Cooperativa Europea como un medio para proporcionar servicios comunes, permitiendo la conquista de nuevos mercados y la acumulación de clientes y recursos a través de la colaboración con empresas afines en otros Estados miembros. Por lo tanto es esencial que expliquemos este modelo cooperativo a una audiencia empresarial más amplia", concluyó el comisario.