El Grupo europeo dedicado a las cuestiones éticas pide mayor solidaridad para la política de investigación dirigida a los países en desarrollo
El Grupo europeo dedicado a las cuestiones éticas en la ciencia y las nuevas tecnologías (EGE) ha acogido favorablemente la financiación comunitaria de investigación dirigida a los países en desarrollo aunque señaló, en un reciente dictamen sobre las cuestiones éticas de la investigación clínica en los países en desarrollo, la necesidad incrementar la solidaridad en la lucha contra las enfermedades relacionadas con la pobreza. El dictamen afirma que las normas éticas fundamentales que se aplican a los ensayos clínicos de los países industrializados deberían ser aplicadas a nivel mundial, ya que el debilitamiento de las normas reglamentarias iría en detrimento de los principios fundamentales de los derechos humanos y de la dignidad. Según el dictamen del grupo, las actividades de investigación deberían estar en asonancia con la Carta de los Derechos Fundamentales, que afirma que, "La Unión está fundada sobre los valores indivisibles y universales de la dignidad humana, la libertad, la igualdad y la solidaridad". La Comisión Europea ha estado alentando la cooperación científica con los países en desarrollo desde 1983 a través de los sucesivos programas marco. Entre las áreas orientadas a la investigación figuran la sanidad, la agricultura y el medio ambiente. Más recientemente, el VI Programa Marco ha hecho posible que los países en desarrollo se beneficien de la financiación comunitaria en todos los ámbitos de investigación. En concreto, un total de 600 millones de euros han sido destinados a la lucha contra el SIDA, la malaria y la tuberculosis. Aunque el grupo afirma que los países en desarrollo deben tener las mismas oportunidades que los países industrializados, el dictamen reconoce la existencia de diferencias en los contextos económico y social. "En los países en desarrollo, hay poca o ninguna infraestructura disponible para la población en general, sobretodo de servicios de atención sanitaria. Además, podrían existir también diferencias culturales en las tradiciones, la familia o las estructuras comunitarias y los valores morales." "Las actividades de investigación que implican a los seres humanos no pueden estar vinculadas de forma exclusiva a una actividad económica, dependiente de las reglas del mercado." Los ensayos clínicos son una parte esencial de la investigación médica que sirve para desarrollar nuevos tratamientos y métodos de diagnóstico. Sin embargo, los ensayos clínicos a veces son promovidos por objetivos comerciales. El dictamen pide también mejorar las actividades de asociación y cooperación entre los científicos investigadores. La participación de los científicos locales es muy importante en todas las fases de desarrollo de los ensayos clínicos ya que "su conocimiento acerca de las condiciones y tradiciones locales se hace también necesario para identificar las necesidades locales." Para salvaguardar los derechos de las personas, las comisiones sobre asuntos éticos de todos los países participantes deberían llevar a cabo una evaluación científica y ética sobre el protocolo de investigación. En concreto, el grupo destaca su apoyo a las iniciativas de la UE para crear comisiones locales sobre cuestiones éticas en los países en desarrollo. En relación con el uso de placebos, el grupo pide que se instituya la misma estructura reglamentaria que existe en los países europeos; ya que de lo contrario se podrían duplicar las normas, unas para los países ricos y otras para pobres, argumenta el EGE. El dictamen concluye afirmando la conveniencia de publicar tanto los resultados negativos como los positivos, y que el nuevo conocimiento, adquirido a través de un proyecto de investigación en un país en desarrollo, debe ser accesible de forma eficaz por la comunidad científica y la población en general del país donde se realizó la investigación.