¿Europa debe llegar a las estrellas o bajar el espacio a la Tierra?
¿Cuál es la fuerza que hoy impulsa a la investigación en el ámbito espacial? ¿Continúan siéndolo las imágenes inspiradoras de los seres humanos en el espacio, o bien las aplicaciones más prácticas de la investigación espacial aquí en la Tierra? Ambas hipótesis fueron defendidas en una conferencia que inició el 6 de marzo el proceso de consulta sobre el Libro Verde de política espacial de la Comisión. Hablando con Noticias CORDIS, Frank de Winne, que fue el segundo astronauta belga en viajar al espacio en octubre de 2002, afirmó que los vuelos espaciales tripulados siguen siendo un motivo inspirador. "No debemos olvidar que somos seres humanos. Queremos ver más allá de nuestro horizonte actual, la exploración forma parte de nuestro legado europeo, de nuestra cultura," dijo el Sr. de Winne. En cambio, en la presentación que realizó ante la conferencia, el antiguo primer ministro sueco Carl Bildt sostuvo que deberíamos "bajar el espacio a la Tierra". "No creo que continuemos en una época en la que la aventura espacial del ser humano origine entusiasmo en el público. Se ha convertido en parte de la vida, y es algo que se da por sentado," dijo el Sr. Bildt. "El sólido apoyo que se requiere procede más de lo que sucede aquí abajo -las aplicaciones y realizaciones- que lo que sucedía hace 30 años, cuando queríamos llegar a las estrellas." Tanto el Sr. de Winne como el Sr. Bildt coincidieron en que se necesita una política espacial europea, y que la primera prioridad consiste en obtener la voluntad política requerida. También sostuvieron que, una vez lograda la voluntad política, la financiación vendría a continuación. El Sr. de Winne cree que una de las prioridades tendría que ser la participación europea en el próximo programa de exploración: "Es de veras importante que Europa desempeñe un papel en los futuros programas de exploración, y por consiguiente, debemos dar ahora los pasos necesarios, desde el punto de vista de la tecnología y la política." El Sr. Bildt reclamó que el Consejo Europeo situase la política espacial al máximo nivel. "En Europa debemos establecer una política espacial en el contexto de otras políticas, por ejemplo la política ecológica. Para ello necesitamos que esté en lo más alto," afirmó. También hizo un llamamiento a las presidencias de la UE para que aporten el impulso político que requiere una política espacial. Ambos participantes expresaron su creencia en que una política espacial europea sería útil para Europa en muy diversos campos. El Sr. de Winne añadió que los resultados de esa política daría a los europeos algo de lo cual sentirse orgullosos: "Nosotros, como europeos, necesitamos contemplar algo que hayamos hecho en tanto que europeos," indicó, poniendo como ejemplo los vuelos tripulados al espacio. Hablando en términos más prácticos, el Sr. Bildt dijo que una política en este campo ayudaría a solucionar algunos de los problemas de Europa, por ejemplo los retrasos en el proyecto Galileo. "Galileo es un desbarajuste, y hay que calificarlo como tal," sostuvo. Tanto el Sr. de Winne como el Sr. Bildt consideran que la Comisión Europea y la Agencia Espacial Europea (AEE) tienen que desempeñar una importante función, informando al público en general acerca de los avances espaciales y trazando una política espacial europea. Refiriéndose a las cuestiones institucionales, el Sr. Bildt expuso cuatro obstáculos, que denominó "restos arqueológicos", la "batalla de las tres torres", "más medios que fines" y el "oculto desencuentro sobre la financiación". Los "restos arqueológicos" hacen referencia a los diferentes fundamentos de la Comisión Europea y la AEE, que podrían obstaculizar el acuerdo sobre una nueva relación entre las dos entidades. "Los diferentes fundamentos de la Comisión y la AEE poseen una larga historia. Tenemos que ser conscientes de ello: a veces puede servir para que la vida sea más interesante de lo que sería en caso contrario," según el Sr. Bildt. La "batalla de las tres torres" se refiere al hecho de que actualmente las cuestiones espaciales se ponen de manifiesto en cada uno de los tres pilares que configuran la UE, sin que ninguno de ellos exija la plena responsabilidad con respecto a la política espacial. El hecho de que numerosas instituciones europeas estén trabajando en muchos programas de diferentes campos, pero con pocos objetivos concretos, lleva al Sr. Bildt a concluir que Europa tiene "más medios que fines", mientras que la ausencia de debate sobre la financiación y las aspiraciones provoca su afirmación de la existencia de un "oculto desencuentro sobre la financiación". "Es oculto porque no ha sido tratado de modo suficiente. Vamos a hacer estas cosas y necesitamos obtener el dinero para ello, o no vamos a hacerlas, y tendremos que reducir nuestras aspiraciones," declaró el Sr. Bildt.