La Comisión lanza un debate sobre empresarios pertenecientes a minorías étnicas
La Comisión Europea ha abierto un debate sobre la iniciativa empresarial entre los grupos minoritarios de Europa, y argumenta que sin suficientes mecanismos de apoyo a la empresa y sin la participación en la toma de decisiones, el importante potencial económico que tiene esta parte de la sociedad permanecerá inexplotable. En una reciente conferencia sobre "empresarios de minorías étnicas", celebrada en Bruselas, se reunieron cerca de 200 responsables políticos, propietarios de pequeñas empresas y otros representantes profesionales de Europa para examinar los problemas específicos a los que se enfrentan las empresas creadas por minorías étnicas y para intercambiar buenas prácticas. En su discurso de apertura, el Comisario de Empresa y Sociedad de la Información, Erkki Liikanen, señaló la importancia del debate: "Si queremos que Europa tenga una economía basada en el conocimiento más competitiva y dinámica [...] necesitamos más empresarios, y los inmigrantes tienden a tener más iniciativas empresariales". Se entiende por empresarios de minorías étnicas a aquellos que son inmigrantes o hijos de inmigrantes. Aunque se ha indagado poco sobre el instinto empresarial de las minorías étnicas, en comparación con el de otros grupos de la sociedad, el Sr. Liikanen señaló que estudios realizados en Dinamarca, Suecia y el Reino Unido apuntan a que los inmigrantes tienden a crear más empresas que la población mayoritaria. Dada la falta general de estímulo empresarial en Europa, el impacto de la inmigración en la promoción del espíritu empresarial es cada vez más importante en casi todos los Estados miembros, y esto es algo que la Comisión está dispuesta a apoyar. Para ello, sin embargo, hay que analizar varios de los problemas específicos a los que se enfrentan estas empresas creadas por minorías étnicas. El primero se refiere al hecho de que muchos empresarios inmigrantes dependen casi exclusivamente de las redes sociales de su propio grupo étnico para acceder al mercado, a los clientes, a la financiación y al personal. Aunque el Sr. Liikanen ha reconocido la importancia que estas redes pueden desempeñar para facilitar las cosas, ha insistido también en las dificultades de confiar exclusivamente en ellas a la hora de expandirse hacia otros mercados. El Sr. Liikanen subrayó la necesidad de que los empresarios de minorías étnicas participen más activamente en el diálogo político. "Como políticos necesitamos información precisa sobre las necesidades y exigencias específicas de todos los afectados por nuestras políticas. Si no tenemos información, a veces es difícil tener en consideración sus demandas". Por último, debemos intensificar nuestros esfuerzos para que los propietarios de estas pequeñas empresas sepan de la existencia de medidas de apoyo y de otros servicios públicos disponibles. En relación con esta idea, el Comisario ha declarado: "La discriminación percibida al pedir apoyo a los prestadores de servicios es, desafortunadamente, otra vertiente del problema." Tras la manifestación, la Comisión ha publicado una lista de las conclusiones de la conferencia que incluye algunos ámbitos de acción claves. El objetivo es reforzar la cooperación con otras instituciones europeas sobre este asunto y examinar la posibilidad de lanzar un estudio de buenas prácticas en el campo de la iniciativa empresarial de minorías étnicas. Se fomentará la creación de redes entre las administraciones públicas de los Estados miembros y los países candidatos con vistas a crear una red informal de representantes nacionales y europeos para tratar el tema. Por último, la Comisión fomentará la creación de vínculos entre los grupos profesionales que representan a los empresarios de minorías étnicas y las organizaciones profesionales dominantes. "Espero que esta conferencia constituya un paso importante en la consideración del potencial de las empresas de minorías étnicas y de los obstáculos a los que se enfrentan. También deseo que sea el punto de partida de un proceso de intercambio de buenas prácticas entre las administraciones de los Estados miembros y las organizaciones de profesionales, concluyó el Sr. Liikanen.