Científicos europeos ponen a prueba a Einstein
Varios científicos del Centro Nacional de Investigaciones Científicas (CNRS) de Francia y el Instituto de Física Nuclear de Italia han concluido la fabricación de un interferómetro láser financiado por la UE. Se trata de un poderoso instrumento científico que les permitirá poner a prueba la hipótesis de Albert Einstein acerca de la existencia de ondas gravitatorias. Este instrumento de medición fue dado a conocer el 23 de julio en Pisa (Italia), durante una ceremonia en la que intervinieron Claudie Haigneré, ministra de Investigación y Nuevas Tecnologías de Francia, y Letizia Moratti, ministra de Educación, Universidades e Investigación de Italia. Financiado a título del programa de formación y movilidad de investigadores (TMR) del IV Programa Marco, se considera que el interferómetro VIRGO -con un coste de 78 millones de euros- es una de las herramientas científicas de mayor tamaño de Europa, dotado de dos brazos de tres kilómetros de longitud cada uno. La multitud de reflejos generados entre una serie de espejos de gran calidad amplía la longitud óptica de cada brazo hasta los 120 kilómetros, lo cual permite que el detector capte las señales gravitatorias. Según la teoría de la relatividad de Einstein las ondas gravitatorias constituyen ondulaciones en la curvatura del espacio-tiempo que son generadas por violentos acontecimientos cósmicos como, por ejemplo, la explosión de una supernova, la fusión de dos estrellas o un agujero negro. Sin embargo, dada la débil amplitud de las ondas, los expertos han sido incapaces de interceptarlas y medirlas satisfactoriamente. Ahora, gracias a su gama de frecuencias, comprendida entre los 10 y los 6.000 Hz, el láser VIRGO está adecuadamente equipado para captar las ondas gravitatorias más débiles. Con objeto de lograr la extremada sensibilidad necesaria para dicha detección y para evitar el ruido sísmico, cada componente óptico se encuentra aislado de los movimientos del suelo, a 10 metros de altura. Además, como la presencia de gas residual afectaría a las mediciones, los científicos también han creado grandes cámaras de vacío ultraelevado donde el rayo de luz pueda desplazarse sin perturbaciones. VIRGO funcionará día y noche, sin interrupción, escuchando hasta las más leves señales gravitatorias, que pueden llegar en cualquier momento y provenir de cualquier parte del Universo. Un sistema informático en línea se encargará de detectar, grabar y preanalizar las señales. A continuación, estos datos se pondrán a disposición de la comunidad científica para su análisis posterior.
Países
Francia, Italia