Un estudio sobre Hiroshima muestra que son correctas las directrices actuales sobre radiación
Cincuenta y ocho años después de haberse empleado las primeras bombas atómicas en los ataques a Hiroshima y Nagasaki en Japón, un estudio ha llegado a la conclusión de que son correctas las actuales limitaciones de seguridad ante la exposición a las radiaciones. Las bombas causaron el fallecimiento de 250.000 personas, y asimismo brindaron nuevas informaciones sobre la manera en que la radiación provoca cáncer. Se cree que los neutrones liberados por las bombas son los responsables de un cáncer de cada cinco. Una nueva prueba desarrollada por un equipo de investigadores de EEUU permite averiguar cuántos neutrones emitieron las bombas, realizando comprobaciones en los pararrayos y los canalones de desagüe retirados de los edificios de Hiroshima con posterioridad al estallido. Las investigaciones anteriores tenían que basarse en estimaciones sobre la cantidad de neutrones que se liberaban, pero estos resultados más exactos indican que, de hecho, dichas estimaciones eran correctas. "Estos resultados, por primera vez, proporcionan una validación clara de las mediciones acerca de las dosis de neutrones que afectaron a los supervivientes de Hiroshima," según ha declarado el Dr. Mark Little, del Imperial College del Reino Unido. "Los riesgos son muy semejantes a los que nosotros pensábamos."
Países
Japón, Estados Unidos