Los ministros de ciencia de todo el mundo exigen el libre acceso a los datos científicos
Los ministros de ciencia de 34 países y la Unión Europea han aprobado una declaración sobre el libre acceso a los datos de investigación financiados con fondos públicos, con el fin de mejorar la calidad de los sistemas científicos de todo el mundo. En la misma reunión de la comisión de ciencia y tecnología de la Organización para la Cooperación Económica y el Desarrollo (OECD), celebrada los días 29 y 30 de enero, se aprobaron otras declaraciones sobre la cooperación científica internacional para el desarrollo sostenible, la neuroinformática y la física de altas energías. Los ministros reconocieron que el libre acceso a los datos, la información y el conocimiento "contribuye de manera decisiva al progreso de la innovación y la investigación científica", y "maximiza el valor de las inversiones públicas en la compilación de datos". Por ello, los ministros concluyeron que deben crearse métodos libres y transparentes para acceder a los datos de investigación, reforzando las herramientas existentes o estableciendo nuevos mecanismos para la cooperación. Se estableció como prioridad la consecución de este objetivo, garantizando a su vez la protección de la propiedad intelectual y los secretos industriales. La comisión instó a la OECD a elaborar unas directrices para facilitar el acceso efectivo a los datos de investigación financiados con fondos públicos, que se realizará en una fase posterior. Así mismo, los ministros aprobaron una segunda declaración sobre la contribución de la cooperación internacional en el campo de la ciencia y la tecnología para lograr el desarrollo sostenible. La comisión señaló lo siguiente: 'El proceso de globalización ha provocado la creación de nuevos modelos de interconexión que están cambiando la forma de crear, divulgar y aplicar el conocimiento, y se requieren respuestas integrales - sobre todo tecnologías y políticas innovadoras - para construir un puente entre las desigualdades globales [...] en relación con el conocimiento y la información'. Los ministros aseguraron que reforzarán las herramientas y los programas de financiación dirigidos a respaldar la cooperación científica internacional para avanzar en el camino hacia el desarrollo sostenible. Estos esfuerzos se centrarán sobre todo en sensibilizar a la gente sobre el uso de la ciencia para lograr un desarrollo sostenible, y en reforzar la capacidad de innovación y de conocimiento de los países en vías de desarrollo. La cooperación internacional fue también el tema central del debate de la comisión sobre neuroinformática. Quedó claro que el estudio del ser humano será uno de los retos científicos más difíciles e importantes del siglo XXI, y que esto llevará a mejorar la calidad de vida de millones de personas. La neuroinformática será así indispensable para poder manejar la inmensa cantidad de datos científicos que dicha investigación generará, y los ministros acordaron que habrá que realizar un esfuerzo internacional coordinado para establecer las infraestructuras necesarias. Con ese fin recomendaron crear un centro internacional para la coordinación de la neuroinformática (INCF) y establecer un plan de financiación vinculado al mismo. El objetivo del INCF sería coordinar la gestión de las bases de datos nacionales sobre neuroinformática para garantizar el libre acceso a la información normalizada, así como promocionar y financiar proyectos de investigación en el campo. Por último, la comisión de la OECD aprobó un informe del grupo de trabajo sobre los proyectos basados en grandes aceleradores en la física de altas energías, y subrayó para concluir que las prestaciones de las próximas generaciones se deberían establecer a escala mundial. La comisión aprobó también otras recomendaciones del informe, como la creación de un mapa de carreteras para las actividades futuras y el fomento de la cooperación científica internacional.