¿Deben las universidades seguir ofreciendo enseñanza e investigación?, se pregunta el ministro irlandés.
El ministro irlandés de Educación, Noel Dempsey, inauguró una conferencia sobre "El aprendizaje en la Europa del conocimiento" celebrada el 6 de febrero en Galway (Irlanda) y se cuestionó si las universidades deben seguir teniendo el doble rol de ofrecer enseñanza y dirigir la investigación. El ministro se planteó si esta situación debería seguir siendo "la norma", y añadió que "desde luego no es la norma en todas partes". Como ejemplo, el ministro hizo referencia a las 'grandes écoles' de Francia y a las facultades de arte de los Estados Unidos, que se centran en la enseñanza más que en la investigación. 'Independientemente de lo que decida la comunidad educativa, es importante recordar que la enseñanza superior no es sólo útil, sino que cumple una función importante en la preservación de la cultura y en el desarrollo personal", comentó el Sr. Dempsey. "No debemos perder de vista ésta [función] mientras tratamos de afrontar los retos económicos y sociales de la sociedad del conocimiento en los próximos años". El ministro hizo también referencia a la crisis financiera por la que atraviesan muchas universidades en Europa y subrayó algunas posibles estrategias para resolver el problema. Rechazó tanto la posibilidad de aumentar los recursos estatales en general, como la de aumentar el porcentaje de los recursos estatales asignados a la educación, señalando que no sería nada fácil para los gobiernos, en este momento, incrementar los impuestos o desviar los gastos destinados a otras prioridades. A pesar de que la sociedad se beneficia claramente a largo plazo de la inversión en educación, un aumento considerable de la financiación pública sería "difícil de justificar para los gobiernos si el dinero que proviene de los contribuyentes se utiliza principalmente en beneficio de un grupo normalmente privilegiado", declaró el Sr. Dempsey. "Ése es el problema de la educación superior. Todos se benefician de la inversión nacional en la enseñanza superior, pero los beneficios personales de los que gozan las personas que pueden acceder a ella son también muy importantes", señaló. El Sr. Dempsey declaró, sin embargo, que el debate debería centrarse en el aumento de los recursos privados que se invierten en la enseñanza superior. El modelo australiano y el propuesto por el Reino Unido proponen que los estudiantes paguen la universidad cuando su salario sobrepase un determinado límite. "Si miramos más allá de Europa, podemos ver modelos de contribución bien desarrollados que van mucho más allá de los ejemplos australiano y británico. Puede que nos hagan sentir incómodos, pero tenemos que comprenderlos". El ministro se refirió a las tres palabras clave: "Lo de público no nos importa. Sin embargo, para el sector público puede resultar discutible eso de privadoy beneficios". Sin embargo, el ministro reconoció que los recursos privados y los beneficios podrían aportar capital a la "investigación, instalaciones y otras necesidades". El Sr. Dempsey pidió a los participantes en la conferencia que acojan estos modelos para poder afrontar con garantías el reto de financiar la expansión de la enseñanza superior en un entorno global competitivo.
Países
Irlanda