Europa puede recuperar su ventaja competitiva en I+D estimulando la inversión y la transferencia de tecnología, según la industria.
Los representantes de la empresa que participaron en la Cumbre Europea de la Empresa advirtieron de que la UE está dejando salir de sus fronteras cada vez más investigación y desarrollo (I+D) de un alto valor añadido e hicieron un llamamiento a Europa para que siga el ejemplo de EEUU y fomente las inversiones y la transferencia de tecnología. "La gran paradoja en la UE", dijo Paul van Grevenstein, Director Gerente de STI Management, "es que producimos conocimiento de alta calidad que no se utiliza. Debemos desentrañar el valor socioeconómico del conocimiento". Además afirmó que Europa necesita activar la transferencia de la academia a la industria y profesionalizar esa actividad. A pesar de que la I+D es la fuente de bienestar más importante en la UE, en los últimos diez años se han perdido en beneficio de EEUU muchos puestos de trabajo europeos en I+D. Un buen ejemplo es la industria farmacéutica. En 1992, seis de los diez principales medicamentos se fabricaron en la UE, frente a los otros cuatro que se fabricaron en EEUU. En 2000, sin embargo, EEUU había doblado esa cifra y conseguía el liderato. "Existe una falta evidente de inversión en Europa", declaró Didier de Chaffoy, vicepresidente de Drug Discovery Europe en Johnson and Johnson. "El traslado de la inversión de la UE a EEUU ha sido muy grande. En 1990, el 73 por ciento del presupuesto farmacéutico en I+D de las empresas de la UE se gastó en Europa; en 1999 esa cifra se redujo al 59 por ciento y el resto se invirtió en EEUU". La innovación europea se ha convertido en un entorno de poco riesgo y un valor añadido muy bajo, generando pocas innovaciones transformacionales y por tanto mermando la posición competitiva europea en el escenario mundial. Si Europa quiere recuperar su ventaja competitiva, debe realizar inversiones más atractivas, señalaron los representantes de la empresa. Las empresas europeas deben trasladar los gastos externos a inversiones internas y pasar de innovaciones incrementales a innovaciones transformacionales, como sucede en EEUU. Para conseguir esto, las empresas deben combinar el esfuerzo en innovación con la creación de valor económico. Deben innovar con una clara perspectiva estratégica y ofrecer un importante valor añadido a sus clientes. Por ultimo, pero no por ello menos importante, deben ser impulsadas por un liderato claro con experiencia en transformar las "conclusiones" en "valor". Además, hay que construir asociaciones apropiadas entre el sector académico y la industria, y ambos deben compartir una visión a largo plazo que abarque tanto riesgo, como beneficios. Los participantes también coincidieron en que las organizaciones de investigación financiadas con fondos públicos deben estar bien gobernadas en su gestión. La gestión debe ser tener un carácter más contable, con más pericia empresarial y estar en contacto directo con la parte de la demanda - la industria. Al mismo tiempo, las autoridades públicas deberían reducir los impuestos relacionados con la inversión en I+D y la inversión empresarial y los impuestos personales sobre los científicos, así como estimular la transición de una financiación basada en los proyectos a otra basada en incentivos estructurales a largo plazo y creación de conocimientos.