Son necesarios más esfuerzos para promover la educación en el espíritu empresarial emprendedor, según un grupo de expertos
El informe final de un grupo de expertos sobre la "educación y formación en el espíritu empresarial emprendedor" ha concluido que las iniciativas europeas actuales no son suficientes para que los estudiantes puedan acceder ampliamente a la educación y la formación en el espíritu empresarial. "Promover las técnicas y habilidades del espíritu empresarial beneficiará a la sociedad, yendo más allá de su aplicación en las nuevas empresas comerciales," argumenta el informe. "El espíritu empresarial debe considerarse como una actitud general que puede ser muy útil aplicado a todas las actividades laborales y de la vida." Coordinados por la Dirección General de Empresa de la Comisión, el grupo de expertos inició la identificación de las estrategias nacionales y regionales dirigidas a fomentar el espíritu empresarial en las centros de educación de primaria y secundaria. Sin embargo, el grupo admite que pueden existir diferentes formas de avanzar en este campo. Una importante medida adoptada recientemente por varias administraciones es la inclusión del espíritu empresarial en los sistemas educativos nacionales, tanto como asignatura como un tema presente en los planes de estudio. Aunque, añade el informe: "La integración de la enseñanza del espíritu empresarial en los planes de estudio no será, sin embargo, la solución, si no se adoptan medidas de acompañamiento." Estas medidas de apoyo podrían tomar la forma de fomento de vínculos entre los centros educativos y las empresas, proporcionando material de enseñanza, apoyando a las redes y ONG dedicadas a este tema, y aumentando la sensibilización sobre este tema y la difusión de buenas prácticas. El informe señala: "Se debe prestar especial atención a los profesores y facilitarles formación específica." Tras haber registrado las mejores prácticas en este ámbito en toda Europa, el informe muestra una interesante tendencia surgida recientemente en una serie de países: la creación de vínculos dentro del seno de las administraciones nacionales, sobre todo entre los ministerios de economía o industria, educación, y otros ministerios y agencias relevantes. Estos vínculos, según el informe, constituyen una condición previa para adoptar una estrategia integral, ya que la educación en el espíritu empresarial es un tema horizontal. En algunos casos, el siguiente paso que adoptaron los gobiernos fue el idear un plan de acción sobre la educación en el espíritu empresarial. El grupo de expertos cree que estas estrategias coordinadas son esenciales, ya que el éxito no depende sólo de la participación de los diferentes sectores de la administración pública, sino también de una serie de actores externos. Sin embargo, este tipo de cooperación institucional no existe o no se ha llegado a desarrollar en su totalidad en la mayoría de los países. A un nivel más funcional, el grupo de expertos solicita que se recojan sistemáticamente indicadores cualitativos y cuantitativos a fin de supervisar los esfuerzos, y que se definan los objetivos nacionales impuestos voluntariamente para impulsar el progreso. En cuanto al papel de la Comisión, el informe declara que: "Aunque la mayoría de las acciones necesarias deben adoptarse a nivel nacional, regional e incluso local, la Comisión Europea puede dar un valioso respaldo a las políticas nacionales. [...] En concreto, se reclama a la Comisión que proporcione una referencia europea para todas estas actividades, coordine esfuerzos, sugiera posibles estrategias y objetivos comunes alcanzables, y facilite el intercambio de experiencias y buenas prácticas." Por último, el informe realiza 21 recomendaciones diseñadas para promocionar la educación en el espíritu empresarial, sobre todo a través de la elaboración de políticas y el apoyo de las autoridades públicas. Entre aquéllas se incluye mejorar la cooperación entre los diferentes ministerios públicos, adoptar una serie de medidas de apoyo dirigidas a los centros educativos y docentes, dar apoyo a las redes y ONG existentes que promocionan programas basados en la experiencias prácticas, como las empresas de estudiantes o la virtuales, y aumentar la difusión de buenas prácticas a nivel europeo y nacional.