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La genética humana necesita de un marco jurídico

En una conferencia sobre las repercusiones de la investigación genética humana celebrada los días 6 y 7 de mayo, los participantes insistieron en la necesidad de establecer un marco normativo a nivel europeo que combine competitividad y solidaridad a través de una innovación s...

En una conferencia sobre las repercusiones de la investigación genética humana celebrada los días 6 y 7 de mayo, los participantes insistieron en la necesidad de establecer un marco normativo a nivel europeo que combine competitividad y solidaridad a través de una innovación socialmente sostenible. Los participantes también hicieron hincapié en la necesidad de abordar la percepción y los temores del gran público, y de fomentar la educación en genética tanto entre los profesionales como entre los pacientes. La conferencia celebrada en Bruselas fue organizada por la Comisión Europea para debatir las 25 recomendaciones sobre las repercusiones éticas, jurídicas y sociales de los tests genéticos, publicadas por el Grupo de expertos comunitarios. Muchos de los oradores advirtieron que si no se establece un marco normativo, Europa corre el peligro de crear una clase marginada en el ámbito de la genética. "El proyecto del genoma humano es una mina de oro en potencia", señaló Bernadette Moran de la Huntington´s Disease Association y la Genetic and Inherited Disorders Organisation (GIDO). "Hay mucho dinero en juego y son muchas las personas vulnerables que podrían ser objeto de explotación". Heinrich Schulte, del Endokrinologicum en Hamburgo añadió que: "No deberíamos obstaculizar el futuro de la investigación y desarrollo [I+D], pero al mismo tiempo debemos asegurarnos que damos protección a las minorías. También es fundamental que desarrollemos programas de evaluación de calidad y una reglamentación en materia de procesamiento de datos". Judit Sandor de la Universidad de Budapest señaló que entre los argumentos en contra de una reglamentación están "la falta de flexibilidad, el hecho de que la reglamentación iría a la zaga de la ciencia y el alto nivel de coacción". La mayoría de los presentes consideró sin embargo que es fundamental una legislación en ámbitos como el acceso a los datos genéticos, y la manera en que estos deben recogerse, usarse y almacenarse. En palabras del Dr. Jean-Jacques Cassemain de la Universidad de Lovaina, "sin un marco normativo no es posible discutir qué es legal y qué no lo es". "En la actualidad, explicó, la conexión en red es limitada debido a las distintas legislaciones de los Estados miembros. Se echa en falta una normalización y centralización de programas externos de evaluación de calidad, de la misma manera que hay una falta de normas uniformes y materiales de referencia. Por ello resulta necesario que la UE tome la iniciativa y ofrezca un marco a nivel europeo que evite tener que armonizar las distintas legislaciones nacionales en una fase tardía". Todos los oradores señalaron sin embargo que la reglamentación no debería ser un obstáculo a la innovación y al progreso tecnológico. Ségolène Aymé del la Sociedad Europea de Genética Humana (ESHG) explicó que las personas esperan que se les garanticen unas pruebas genéticas pertinentes y accesibles, así como unos servicios de calidad. Sin embargo, por el momento "la correcta interpretación de las pruebas es un tema espinoso puesto que los biólogos encargados normalmente de realizar estas pruebas no tienen una formación completa en genética. Los resultados de las pruebas son limitados puesto que nadie puede interpretarlos correctamente". La Dra. Aymé pidió una mayor formación de profesionales y el reconocimiento de la especialidad por los Estados miembros. Según su opinión, "la inexistencia de una formación adecuada resulta poco ética". "En Europa necesitamos una formación oficial con unas normas mínimas". Además pidió que un organismo evaluara a nivel europeo la validez y utilidad de las pruebas. "Este organismo debería ser independiente de la industria, y sería el encargado de establecer los límites entre investigación y servicios". Elletra Ronchi, de la OCDE, se hizo eco de la petición de un organismo independiente e insistió en la necesidad de reglamentar el desarrollo de los tests, y asegurar que cumplen con las normas internacionales. "Los laboratorios deben estar acreditados y es necesario reducir el número de errores tecnológicos y compilación de datos defectuosa". Respecto a la realización de tests genéticos, la Sra. Ronchi apuntó que el establecimiento de prioridades debe guiarse por el grado de necesidades médicas sin satisfacer, y no por la predominancia de las enfermedades, para así evitar que se desarrollen únicamente pruebas para las enfermedades comunes. "La UE debe empezar a definir estrategias que mejoren los servicios de asesoramiento, formación genética e información pública", indicó. La Sra. Ronchi insistió en "la necesidad de una consulta más amplia sobre el informe", y señaló la imperiosidad de generar un ambiente de confianza entre los usuarios. También indicó que el entorno normativo debería ser favorable a la innovación y fomentar la cooperación y el comercio internacional. Alex Capron de la Organización Mundial de la Salud (OMS) enfatizó la necesidad de facilitar el acceso a la información. Los tests no deberían realizarse sin asesoramiento. Debería fomentarse un mayor diálogo entre profesionales y pacientes, así como una mayor evaluación y la investigación en percepción social y ética. Per Sørup del Centro Común de Investigación en Sevilla coincidió en la necesidad de una formación profesional para un área que está en constante evolución. Igualmente insistió en la necesidad de educar al gran público, incluidos los pacientes, de manera que puedan entender mejor los beneficios y problemas potenciales.

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