Un informe de la OCDE afirma que la banda ancha está llegando a las áreas rurales
Un nuevo informe de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) revela unos niveles de penetración "sin precedentes" de la banda ancha en áreas rurales y remotas y señala que los gobiernos deberían tenerlo en cuenta a la hora de plantearse la subvención de infraestructuras. El informe "Desarrollo del acceso de banda ancha en áreas rurales y remotas" se basa en estudios anteriores sobre el acceso a Internet de alta velocidad en los países miembros de la OCDE. Entre sus conclusiones señala que los gobiernos deberían actuar con precaución antes de ofrecer ayudas financieras para la introducción de la banda ancha. Según el informe, "Son muchos los argumentos económicos y sociales para el desarrollo de la banda ancha y adquieren aún mayor importancia para las comunidades rurales y remotas, donde la mejora de las comunicaciones podría permitir solucionar algunos de los retos que plantea la distancia". "Los paradigmas tradicionales sobre la política de comunicaciones parecen haber perdido vigencia". "Uno los paradigmas puestos en duda señala que las áreas rurales tienen dificultades para atraer a nuevos competidores porque el suministro es costoso y la demanda insuficiente". Por el contrario, el informe indica que "se está produciendo un rápido incremento de nuevas empresas privadas que ofrecen servicios de banda ancha en las áreas rurales", en particular Proveedores de Servicios de Internet Inalámbrico (WISP). Otra de las ideas falsas que el informe intenta rebatir es que las tarifas de banda ancha en las áreas rurales deben ser necesariamente más caras, y los niveles de servicios inferiores. Se indica que los precios de la oferta son incluso en algunos casos más bajos que en las áreas urbanas, y el rendimiento a veces superior, aunque no queda claro hasta que punto estos ejemplos están extendidos. En lo que respecta a la elaboración de políticas, la OCDE, considera que estas conclusiones servirán para fortalecer principios tales como el fomento de unos mercados abiertos y competitivos y de la neutralidad tecnológica. "Si bien en determinados casos puede plantearse la financiación del gobierno, hay que dar tiempo para que el mercado funcione. De hecho, la banda ancha se está extendiendo a gran velocidad y su tasa de aceptación es una de las más elevadas de todos los servicios de comunicación" indica el informe. "El hecho de que la banda ancha no se desarrollara tan rápidamente en el área rural de determinados países, podría indicar la necesidad de revisar la competitividad de las estructuras de mercado antes que recurrir a subvenciones que pudieran desvirtuar el fomento de la competencia". Adicionalmente, el informe ofrece país por país actualizaciones sobre el desarrollo de la banda ancha, de lo que se desprende que el número de abonados en los países de la OCDE alcanzará los 100 millones a mediados de 2004, frente a los 82 millones de finales de 2003. El 75 por ciento de los hogares de estos países tiene acceso a Internet de alta velocidad, y uno de cada cuatro ya lo han contratado. Cabe señalar, sin embargo, que existen importantes diferencias entre los distintos países miembros de la OCDE. Mientras que el 90 por ciento de las casas tienen acceso a la banda ancha en Bélgica, Dinamarca, Japón, Corea, Luxemburgo, España, Suiza y el Reino Unido, en otros países como la República Checa, Grecia, Hungría e Irlanda apenas han empezado a lanzar servicios de banda ancha.