Figel dice que Europa debe competir en los conocimientos, y no en los costes
A pesar de que no existe constancia de un proceso de desindustrialización a gran escala en Europa, la UE debe evitar cualquier forma de autocomplacencia, debido a los muchos desafíos a los que se enfrenta su economía. Este fue el mensaje que el nuevo Comisario de Empresa y Sociedad de la Información, Ján Figel, dirigió a los participantes en la conferencia sobre política industrial celebrada en Bruselas el 27 de mayo. El Sr. Figel añadió que el mayor reto que afronta la UE es facilitar el proceso del cambio industrial. 'Debemos evitar la tentación de proteger la industria frente al cambio. Esos esfuerzos por protegerla solamente pospondrán, pero de ninguna forma conseguirán evitar, los cambios que son inevitables; al contrario, retrasar dichos cambios hará que sean más dolorosos y más costosos en última instancia', declaró el Sr. Figel. En palabras del Comisario, debería ser evidente que, a largo plazo por lo menos, Europa será incapaz de competir a escala global ateniéndose a los costes. 'A largo plazo, sólo existe un camino a seguir: mejorar la cadena del valor. Esto implica la creación, utilización e introducción constante de un mayor volumen de conocimientos'. Al intentar llevar esta idea a la práctica, el Sr. Figel se refirió a la comunicación de la Comisión sobre política industrial, que dijo equivaler a un plan de acción para adoptar esa propuesta basada en el conocimiento. Así mismo, recordó a los delegados que la Comunicación se centró en tres componentes principales. En primer lugar, dado que es necesario garantizar que la industria no está sobrecargada de regulación, los responsables políticos deben realizar los esfuerzos pertinentes para medir mejor el impacto de la nueva legislación comercial. También se deberían buscar alternativas a la regulación siempre que sea viable, añadió. En segundo lugar, la UE debe asegurarse de que todas sus políticas contribuyen a reforzar la competitividad industrial, y el Sr. Figel sugirió que a la nueva Comisión le podría apetecer estudiar la posibilidad de movilizar mejor algunas áreas políticas de la UE para alcanzar este objetivo. Los candidatos más claros son la política de investigación y desarrollo, la política de competitividad y la política comercial, que podrían ser objeto de comunicaciones específicas en los próximos meses o años, y también se podría prestar más atención a la política regional. El componente final de la comunicación se centra en el desarrollo de la dimensión sectorial de la política industrial. En este sentido, el Sr. Figel también hizo una propuesta a la Comisión, señalando que debería ser más consciente de los puntos fuertes y los puntos débiles de la economía europea, de forma sectorial. Algunos de estos ejercicios sectoriales ya se han realizado, por ejemplo en el espacio aéreo, en la industria textil y en la construcción naval, y se han planificado otros en el sector de la ingeniería mecánica y en el sector automovilístico, pero quizás la nueva Comisión desee añadir otros a la lista, señaló Figel. El Sr. Figel concluyó recordando a los delegados que no sólo depende de la nueva Comisión que el nuevo programa sobre política industrial siga adelante, sino que el nuevo Parlamento Europeo y los propios Estados Miembros también comparten responsabilidades. 'No basta con mencionar los objetivos establecidos en los Consejos Europeos de Goteburgo o Lisboa. También tenemos que actuar para conseguir esos objetivos'.