Nuevos llamamientos para evaluar los riesgos de la nanotecnología
La nanotecnología y sus posibles riesgos se han convertido una vez más en el centro de atención, después de que el Príncipe de Gales pidiera en un artículo periodístico que se use la tecnología de forma inteligente y adecuada. Los comentarios realizados anteriormente sobre la nanotecnología por el heredero de la Corona británica llevaron a los periódicos a informar del temor del Príncipe a una invasión de la denominada porquería gris. Sin embargo, en su última intervención, publicada el 11 de julio en el diario británico Independent on Sunday, el Príncipe Carlos niega haber manifestado nunca esos temores. 'Nunca he utilizado esa expresión y no creo que los robots autorreplicativos, más pequeños que los virus, se multipliquen un día de manera incontrolada y devoren nuestro planeta. Esos temores hay que dejarlos en el lugar que les corresponde, en el reino de la ciencia-ficción, señala el Príncipe. De hecho, el príncipe Carlos describe la capacidad de trabajar con nanoescalas como 'un triunfo del ingenio humano, y reconoce que la tecnología es objeto de gran interés científico y potencial comercial. 'Pero.. ¿cómo garantizar que se presta la atención debida a los riesgos que pueden surgir?, se pregunta. Descubrir los secretos del Universo es una cosa; garantizar que esos secretos se utilizan de forma inteligente y adecuada es otra bien distinta'. El Príncipe Carlos afirma que es importante, incluso en esta fase inicial, garantizar que la evaluación de riesgos esté a la altura del desarrollo comercial, y señala que en el ámbito comunitario se podría hacer más para lograr este objetivo. 'Evidentemente es un campo científico que avanza con rapidez y que implica diferentes disciplinas, pero si miramos al programa de investigación de la UE en materia de nanotecnología, sólo se destina un 5 por ciento del presupuesto total a examinar los aspectos medioambientales sociales y éticos de estas tecnologías. No es un dato esperanzador, precisamente', comentó. La Royal Society, academia británica de las ciencias, recibió con satisfacción las declaraciones del Príncipe. Su secretario ejecutivo, Stephen Cox, señaló que el artículo del Príncipe pretende estimular el debate público sobre la nanotecnología, algo que agradecemos. 'Estamos de acuerdo con el Príncipe en que investigadores, industriales, políticos, defensores y figures públicas compartan la responsabilidad de no exagerar las posibles consecuencias, positivas o negativas, de la nanotecnología, y de promover el debate público informado, añadió el Sr. Cox. Mientras tanto, una organización trasatlántica denominada grupo de acción sobre erosión, tecnología y concentración (Grupo ETC), solicitó el 9 de julio una moratoria sobre el uso de las nanopartículas sintéticas en el laboratorio y en los productos comerciales hasta que los gobiernos aprueben un manual de buenas prácticas para la investigación. Jim Thomas, uno de los responsables del programa para el Grupo ETC, señaló que 'solamente existen unos pocos estudios toxicológicos sobre las nanopartículas creadas por ingeniería, pero hay banderas rojas no tan pequeñas ondeando en todas partes.' El grupo descarta que el concepto de porquería gris sirva para desviar la atención, y señala que en el campo emergente de la nanobiotecnología el espectro de la porquería gris insta a ser precavido. Por ello, llama a la comunidad internacional a crear un nuevo órgano para seguir, evaluar y aceptar o rechazar las nuevas nanotecnologías, que esté respaldado por un convenio internacional sobre la evaluación de las nuevas tecnologías.