¿Pueden enseñar los suizos a la UE cómo provocar la financiación de I+D procedente del sector privado?
En opinión de Achilleas Mitsos, Director General de la DG Investigación de la Comisión, si las empresas se dedican a ganar dinero, entonces, debemos asumir que el hecho de que no inviertan en investigación y desarrollo es una opción lógica. El Sr. Mitsos, junto con otros dos ponentes invitados, participaba en un debate titulado ¿cómo provocar la financiación de I+D (investigación y desarrollo) procedente del sector privado?', organizado por el comité asesor Friends of Europe. En virtud del objetivo establecido en Barcelona, la UE pretende aumentar el gasto comunitario en I+D al tres por ciento del PIB antes de 2010, dos terceras partes del cual provendría del sector privado. Sin embargo, la inversión de la UE en investigación apenas es del 1,9 por ciento del PIB en la actualidad, y solamente el 56 por ciento de ese dinero procede de las empresas. Esto es realmente un gran problema, porque significa que en los próximos cinco años tendremos que doblar la cantidad de fondos privados destinados a I+D ,' explicó el Sr. Mitsos. En Suiza, por el contrario, el 69 por ciento de los fondos de la investigación provienen de fuentes privadas, y la presencia en el debate de los representantes de la Misión suiza ante la UE y la Agencia Científica de Suiza hizo pensar que se podría aprender alguna lección de lo que el embajador suizo para la UE, Dante Martinelli, denomina 'una asociación muy fructífera entre los sectores público y privado en su país. Para Jane Royston, profesora de empresariado e innovación en el Instituto Federal de Tecnología de Suiza, su país es el más innovador del mundo, de acuerdo con indicadores tales como los premios Nobel o las patentes per capita. Respecto a cuál puede ser la explicación a esta circunstancia, la profesora Royston apuntó a la capacidad de los suizos de transformar industrias moribundas en industrias modernas, por ejemplo cuando las empresas dedicadas a fabricar relojes mecánicos comenzaron a producir tecnologías espaciales miniaturizadas. Así mismo, hizo referencia a la estrecha relación que existe en Suiza entre la élite política y económica y la tecnología - en su opinión, uno de los sellos distintivos de una sociedad innovadora. Según el Sr. Mitsos, no obstante, a pesar de que está bien hablar de la falta de una cultura de innovación, deberíamos intentar desarrollarla en detrimento de los elementos de la función pública en Europa.' Mitsos considera que la principal razón por la que las empresas europeas no invierten en I+D es la falta de intervención pública, ayuda estatal para la investigación e incentivos fiscales: '¿Por qué no nos damos cuenta en Europa de que la investigación debería estar sometida a menos impuestos?' preguntó. El Sr. Mitsos subrayó el hecho de que, aunque la falta de inversión privada en la investigación se suele considerar a menudo un problema europeo, esto no significa necesariamente que la Unión Europea pueda cambiar la situación. Quedan muchos aspectos en manos de los gobiernos nacionales, y si los gobiernos no pasan a la acción inmediatamente, no creo que se pueda estimular al sector privado para que invierta en investigación.' El Director General continuó: 'no es posible que la Comisión proponga normas fiscales comunes para la investigación, algunos Estados Miembros ni siquiera se lo plantearían.' Sin embargo, la UE puede contribuir de otras formas, dijo el Sr. Mitsos, por ejemplo a través de la propuesta comunitaria en el campo de la ayuda estatal, el establecimiento de plataformas tecnológicas basadas en la industria, y los métodos abiertos de coordinación. Miloslav Ransdorf es el vicepresidente del Comité de Industria, Investigación y Energía del Parlamento (ITRE), y está de acuerdo en que hay otras opciones para animar a las empresas privadas a invertir en investigación: 'Es importante ofrecer deducciones fiscales a las empresas que están mejorando su tecnología y creando empleo. El Sr. Ransdorf también considera necesario que las distintas universidades aúnan esfuerzos y enfoquen la cuestión de la investigación de una forma más multisectorial si pretenden cumplir los requisitos de la industria. 'No existe una solución milagro, dijo para concluir la Profesora Royston. Sin embargo, el Sr. Mitsos finalizó su intervención diciendo que algunas grandes empresas europeas, como Siemens, ya están invirtiendo en investigación - simplemente que han decidido hacerlo fuera de la UE. No debemos proporcionar una coartada al sector público - esto se tiene que deber a la falta de incentivos.'