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Francia pide un centro internacional para combatir el bioterrorismo

El Ministro de Interior francés Dominique de Villepin ha pedido un esfuerzo para mejorar la seguridad de los laboratorios en los que se trabaja con sustancias potencialmente peligrosas, así como una base de datos para guardar el registro de las posibles amenazas biológicas. ...

El Ministro de Interior francés Dominique de Villepin ha pedido un esfuerzo para mejorar la seguridad de los laboratorios en los que se trabaja con sustancias potencialmente peligrosas, así como una base de datos para guardar el registro de las posibles amenazas biológicas. En un encuentro de la Interpol celebrado en Lyon sobre la cooperación internacional para combatir el bioterrorismo, el Sr. de Villepin pidió también la creación de un centro de control internacional para evitar que las toxinas peligrosas lleguen a manos de los terroristas; una campaña informativa pública para enseñar a la gente más sobre los riesgos de un ataque biológico y para conseguir reservas de vacunas adecuadas en caso de que se produzca dicha posibilidad. El Sr. de Villepin sugirió la creación de una base de datos común europea e internacional que 'podría incluir la cartografía de los laboratorios de referencia, una red de alerta de robo, desapariciones y operaciones sospechosas con productos delicados, y una lista de grupos o de personas de especial interés por su intención de adquirir agentes sensibles,' señaló. Según el ministro, las empresas de biotecnología, los laboratorios de investigación, los centros hospitalarios y las universidades deben ser más conscientes de los riesgos del bioterrorismo, así como de los riesgos asociados a la contratación de personal, el trabajo con patógenos peligrosos y la concesión de permisos para acceder a zonas delicadas. El ministro recomendó crear un organismo de control global, que esté relacionado con Naciones Unidas y que colabore estrechamente con la Organización Mundial de la Salud (OMS), para que estudie cualquier pedido sospechoso de productos y dé a conocer cualquier riesgo de contaminación existente. El Sr. de Villepin se comprometió a mejorar la coordinación de los planes de estilo Biotox (la respuesta del gobierno francés a la introducción deliberante del virus de la viruela) en el plano europeo. '¿Por qué no imaginar, por ejemplo, un plan de reacción europeo contra un ataque biológico?' preguntó. Además, añadió, la UE debería poner en marcha y actualizar reservas de vacunas para que cada país sepa cuál es el país más cercano al que recurrir en caso de emergencia. Francia ya ha creado un Centro Tecnológico para la Seguridad Interior, y el Sr. de Villlepin ha pedido al director que 'desarrolle prioritariamente tecnologías de alta tecnología en el campo de la información y la investigación,' explicó. Dominique de Villepin anunció también su intención de aumentar el número de controles del agua y de la cadena alimentaria, así como el número de ejercicios de simulacro de ataques químicos o biológicos. Indicó además que, en la actualidad, se podría vacunar en dos semanas a la población contra la viruela. La presidenta de INTERPOL, Jackie Selebi, advirtió también de los riesgos para la cadena de alimentos internacional y los animales domésticos, y afirmó que 'las consecuencias de un ataque bioterrorista contra el ganado pueden ser considerables.' El Secretario General de Interpol, Ronald Noble, finalizó diciendo que la policía necesita mejorar los sistemas de comunicación y la relación con la comunidad científica para ayudarles a prepararse para un desastre de esas características. Noble mencionó dos carencias que podrían dificultar la rápida reacción ante un eventual ataque bioterrorista. Dijo que la policía necesita una lista mundial de científicos y expertos en salud a los que poder consultar en caso de emergencia, y un sistema de alta tecnología por el cual alertar de una amenaza terrorista a otras cuerpos policiales en todo el mundo. La petición francesa llega en un momento en que unos 750 científicos estadounidenses se rebelan contra el aumento de la inversión en el campo de la investigación en biodefensa. En una carta remitida a los Institutos Nacionales de la Salud de EE.UU. más de la mitad de los científicos que estudian las enfermedades bacterianas señalan que la desviación de los fondos ha provocado una 'crisis en la investigación microbiológica'. A pesar de que los fondos destinados a la investigación en biodefensa se multiplicaron por 15 entre 1998 y 2005, en la carta protestan porque el número de becas para estudiar los gérmenes de las enfermedades ajenas a la biodefensa se redujo un 27 por ciento, mientras que las becas para estudiar las bacterias modelo disminuyeron un 41 por ciento.

Países

Francia, Estados Unidos