Un proyecto paneuropeo estudiará la seguridad y la utilidad de los escáneres de tomografía computerizada
Diez equipos de investigadores están colaborando en siete países europeos para estudiar la seguridad y eficacia de los escáneres de tomografía computerizada. Los escáneres de tomografía computerizada utilizan un equipo de rayos X para obtener imágenes de cortes axiales del cuerpo. Las imágenes detalladas de los órganos, huesos y otros tejidos pueden ser utilizadas para el diagnóstico de enfermedades como el cáncer, en el que los tumores son visibles, o las heridas. Por lo tanto, para los médicos es una herramienta muy útil aunque la exposición de los pacientes a los rayos X está suscitando algunas preocupaciones. El proyecto MSCT ha recibido tres millones de euros a través del "Programa EURATOM para la investigación y formación en el ámbito de la energía nuclear" del VI Programa Marco (VIPM) para que consiga respuestas a cuestiones como las siguientes: ¿Son necesarios todos los exámenes con escáneres de tomografía computerizada? ¿Se utilizan protocolos actualizados para reducir al máximo la exposición de los pacientes a los rayos X? ¿Se pueden mejorar los diseños? ¿Cómo se pueden conseguir escáneres más seguros para los niños? Actualmente los beneficios obtenidos de los exámenes realizados con los escáneres son mayores que el riesgo que supone la exposición a los rayos X. Los socios intentarán demostrar esta hipótesis utilizando las técnicas de una disciplina científica relativamente nueva: la "toma de decisiones médica". Una vez que esté justificada la utilización de los escáneres de tomografía computerizada, los investigadores tratarán de optimizar estos aparatos para los dos grupos de pacientes y para casos individuales. Debería ser posible adaptarlos de acuerdo al tamaño del paciente para evitar que una persona de poca constitución reciba la misma cantidad de rayos X que una persona robusta. Esta parte del proyecto la realizarán físicos coordinados por la universidad Friedrich-Alexander de Alemania. Los riesgos que representa la tomografía computerizada para los niños han estado en el punto de mira público en los últimos años. Publicaciones aparecidas tanto en revistas científicas como en la prensa ordinaria han argumentado que los niños son más sensibles a la exposición de los rayos X que los adultos y que la práctica clínica en la tomografía computerizada en los niños no ha sido estudiada ni mejorada de la forma apropiada. Una de las cuatro secciones de las actividades que comporta el proyecto se centrará en este ámbito. La última tarea del consorcio MSCT será medir los rayos X para evaluar los riesgos de la radiación. Esta parte del estudio estará dirigida por el National Radiological Protection Board de Chilton (Reino Unido). El conjunto del proyecto estará coordinado por el Centro médico universitario de Leiden (Países Bajos). Se espera que los resultados proporcionen a los radiólogos y a los médicos unas directrices prácticas que les ayuden a decidir cuándo realizar una tomografía computerizada a un paciente. Tras la conclusión del proyecto se realizarán recomendaciones sobre las mejores técnicas para la toma de imágenes. En el futuro, los resultados del proyecto se compartirán con los fabricantes y se espera que lleven a la incorporación de nuevos conceptos técnicos en los escáneres de tomografía computerizada. En lo que respecta al público en general, se espera que los pacientes confíen más en la decisión de los médicos a la hora de recomendar un escáner de tomografía computerizada y se disipen sus preocupaciones al respecto. Los médicos dispondrán de herramientas prácticas como un plan de decisiones de estructura arbórea para condiciones clínicas específicas con las que puedan justificar la necesidad del escáner. Este estudio constituirá un importante avance ya que la mayoría de los médicos coinciden en que hay más riesgos si no se hacen exámenes con escáner que haciéndolos, sobre todo si se sospecha que la persona padece un cáncer.