Para las universidades europeas, el Consejo Europeo de Investigación tiene prioridad sobre el Instituto europeo de Tecnología
La Asociación Europea de Universidades (EUA) ha publicado una declaración en la que expresa la conveniencia de construir el Instituto europeo de Tecnología (EIT) pero no a expensas del Consejo Europeo de investigación. La declaración se basa en las opiniones y puntos de vista recogidos mediante una consulta abierta a los miembros de la EUA que incluía 34 conferencias nacionales a rectores de más de 700 universidades de 46 países y debates en la reunión del Consejo de la EUA organizada en octubre en Uppsala (Suecia). Además del fuerte apoyo a la propuesta del VII Programa Marco (VIIPM) y al presupuesto de la Comisión Europea, la EUA explica claramente en la declaración que todos los pasos hacia la concretización del EIT deben satisfacer dos condiciones principales. La primera es la creación de un Consejo Europeo de Investigación dotado con un presupuesto anual de cerca de 1.500 millones de euros como propone la Comisión Europea en su propuesta del VIIPM. La puesta en marcha de este Consejo exigirá necesariamente una inversión en tiempo, energía y conocimientos técnicos para que sea una base sólida para el desarrollo de un sector de la investigación y de la innovación competitiva a escala internacional, afirma la EUA. La segunda condición es que el EIT se cree mediante la aportación de dinero "fresco" preferentemente a través de contribuciones de fuentes financieras públicas y privadas. La declaración considera que si se satisfacen estas dos condiciones, la introducción de un EIT en el entorno europeo de la investigación y desarrollo tecnológico podría tener un efecto de crecimiento positivo y no de sustitución negativa. La EUA cree también que el modelo americano de una institución única no sería apropiado en el contexto europeo en el que ya existen muchas instituciones de investigación de categoría internacional en los Estados miembros. En su lugar, la EUA sugiere que se pueda alcanzar un valor añadido máximo dándole al futuro EIT el estatus de iniciativa competitiva "orientada hacia el programa". Las instituciones que participaran en esta iniciativa recibirían una "etiqueta de excelencia/calidad" EIT según criterios claramente definidos y desarrollados de forma independiente. Según los miembros de la EUA, la iniciativa EIT debería permitir la participación de un gran número de universidades sobre una base competitiva para promover la excelencia y las evaluaciones basadas en los resultados de los programas de inversión EIT. Estas colaboraciones EIT "orientadas hacia el programa" debería integrar funciones de enseñanza, investigación y transferencia de conocimientos. La EUA subraya también su preferencia por el término "transferencia de conocimiento" en lugar de "transferencia de tecnología". Según la asociación, la iniciativa EIT debería englobar la diversidad de pericias de investigación necesarias para fortalecer la competitividad europea en todas las actividades industriales/económicas de la sociedad del conocimiento. La EUA expresa igualmente su preocupación sobre el lanzamiento del Instituto Europeo de Tecnología en el presente clima actual de incertidumbre que rodea a los compromisos comunitarios en materia de financiación de la investigación y advierte a la Comisión Europea del riesgo real de crear expectativas en los Estados miembros que luego puedan ser satisfechas por falta de financiación. La idea de crear un EIT, inspirada en el Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) de EEUU, fue lanzada por el Presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, en febrero de 2005. El pasado mes de septiembre, la Comisión Europea lanzó una consulta para recoger las opiniones de las partes interesadas sobre cómo podría el EIT fortalecer la investigación y educación y la innovación del mercado en Europa. Los resultados de la consulta pública, ya cerrada, serán explotados en el marco de un amplio análisis que está realizando actualmente los servicios de la Comisión Europea. Una vez concluido, la Comisión decidirá la conveniencia de seguir con la iniciativa y preparará un informe para el Consejo Europeo de primavera de marzo de 2006.