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Entrevista

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"El avance real se producirá cuando las jóvenes decidan no abandonar la ciencia"

Cuando se plantea la situación de las mujeres en la ciencia, muy pocas han llegado tan lejos como Susan Greenfield, directora de la Royal Institution of Great Britain, Profesora de Fisiología en Oxford, Baronesa, y condecorada con la medalla de honor de la Legión francesa. Lo ...

Cuando se plantea la situación de las mujeres en la ciencia, muy pocas han llegado tan lejos como Susan Greenfield, directora de la Royal Institution of Great Britain, Profesora de Fisiología en Oxford, Baronesa, y condecorada con la medalla de honor de la Legión francesa. Lo que por supuesto es precisamente el problema. Mientras la UE y sus Estados miembros han comprendido mejor que nunca la necesidad de atraer y mantener a las mujeres en sus profesiones científicas, sobre todo cuando se calcula que Europa necesita al menos 600.000 investigadores extra para cumplir con sus objetivos de competitividad, el hecho es que siguen estando extremadamente infrarrepresentadas, y suponen entre el 17 y el 35 por ciento de la población de investigadores dependiendo del sector de actividad. En 2002, la ministra de Comercio e Industria del Reino Unido, Patricia Hewitt, le pidió a la Profesora Greenfield que elaborara un informe sobre las mujeres en la ciencia, en el que se esbozaran las dificultades a las que se enfrentan y se plantearon los pasos prácticos para abordarlas. El documento final reclamaba un enfoque más integrado para el tema, que reúna a las 70 iniciativas británicas o así que hay para las mujeres en la ciencia en un "centro de trabajo sobre ciencia", y más financiación pública y apoyo para las medidas a nivel de personas, organizaciones y políticas. Han pasado más de tres años desde la publicación del informe, y Noticias CORDIS le preguntó a la Profesora Greenfield si ha presenciado muchos avances en la aplicación de las recomendaciones. "Para se totalmente honesta, no he visto mucho como me hubiera gustado", contestó. Por otro lado, elogia la creación por parte del Gobierno británico del centro de recursos para las mujeres en la ciencia, la ingeniería y la tecnología (UKRC), y reconoce también los esfuerzos de empresas como L'Oréal que ha creado un plan de ayudas para que las mujeres vuelvan a retomar su actividad científica tras una pausa. "Es importante dar crédito al sector privado cuando sea justo reconocerlo pero, en general, no hemos visto mucho avance real" continuó, añadiendo que una joven científica que se plantee formar una familia se enfrenta todavía ahora a la posibilidad de que su carrera se dañe seriamente o incluso sacrificarla. Al igual que el problema no ha cambiado demasiado en los últimos años reciente, tampoco hay solución. "Nuestra prioridad debe ser todavía asegurar la igualdad de condiciones entre hombres y mujeres, más que intentar favorecer a las mujeres. La discriminación positiva no ayuda a nadie", cree la Profesora Greenfield. Una herramienta mucho más eficaz, dice, es la disponibilidad de mentores para las mujeres en el inicio de sus carreras científicas. La Profesora Greenfield define al mentor como "alguien que cree en ti más que tú misma", y anteriormente destacó el impacto positivo que había supuesto para ella tener su propia mentora, Jane Mellanby, durante los comienzos de su carrera en Oxford. "Sólo tener alguien allí para ti, que te preste atención y con la que te puedes mostrar algunas veces insegura es muy importante, y es particularmente lo que pienso para las mujeres científicas. Deberíamos pensar más acerca de cómo podemos preparar y tutelar a las personas de forma eficaz", añadió. La Profesora Greenfield cree que una eficaz tutoría podría animar a más personas a que pugnen por puestos científicos superiores. "¿Por qué no hay más mujeres que soliciten puestos de responsabilidad? En parte es un fallo de ellas, y se debe a una falta de confianza. Es una amplia generalización, lo sé, pero más que centrarnos en sus fortalezas como parece ser que los hombres son capaces de hacer a menudo, las mujeres gastan más tiempo disculpándose por lo que ellas consideran sus debilidades". En un momento en el que Europa está pidiendo a gritos más profesionales en ciencia y tecnología, la Profesora Greenfield califica de "tragedia" y un "desastre" que no se hayan encontrado todavía soluciones para contener la hemorragia que afecta a la mitad del total de las personas competentes. Sin embargo, tiene claro desde dónde deben surgir las soluciones, "la actuación de Gobierno es lo único que puede arrojar resultados más amplios, que son necesarios. También son importantes otras acciones e iniciativas, pero no pueden funcionar por sí mismas", cree la Profesora. Aunque admite no estar del todo sensibilizada con lo que se está haciendo a nivel de la UE para abordar el tema de las mujeres en la ciencia, la Profesora Greenfield declara que no ha visto muestras de que los resultados lleguen a la base del Reino Unido. Sin embargo, habiendo pedido una mayor integración de las acciones e iniciativas para promover a las mujeres en la ciencia en su informe de 2002, ha conseguido la aprobación de una nueva iniciativa financiada por la UE que reúne a numerosas organizaciones y redes existentes de Europa dentro de una plataforma única de científicas europeas EPWS). Noticias CORDIS le preguntó cómo se sabrá que se ha producido el avance real, a lo que contestó la Profesora Greenfield que "cuando las jóvenes decidan no abandonar la ciencia", este es el objetivo".