Skip to main content

Article Category

Noticia

Article available in the folowing languages:

Recuperan con éxito el corazón de una niña después de permanecer inactivo junto a uno transplantado

Tras ser sometida a una operación pionera, una niña de 12 años recupera su calidad de vida y su corazón después de vivir 10 años con uno transplantado. En sus cortos 12 años de vida Hannah Clark de Mountain Ash (sur de Gales) ha sufrido considerables problemas de salud. En 1...

Tras ser sometida a una operación pionera, una niña de 12 años recupera su calidad de vida y su corazón después de vivir 10 años con uno transplantado. En sus cortos 12 años de vida Hannah Clark de Mountain Ash (sur de Gales) ha sufrido considerables problemas de salud. En 1996, cuando sólo contaba dos años, el eminente doctor Sir Magdi Yacoub le realizó un transplante de corazón para salvarle la vida. Hannah padecía una extraña cardiomiopatía, una dolencia que provocaba que su corazón tuviera un tamaño dos veces mayor al normal pero extremadamente débil lo que hacía que estuviese continuamente enferma. En la operación de hace 10 años el cardiólogo insertó el órgano donado conectándolo con el órgano enfermo. Este último seguía recibiendo sangre, pero la carga de las funciones vitales recaía en el corazón trasplantado. La pequeña Hannah siguió creciendo con ambos órganos en su pequeño cuerpo. Desde la primera operación, Hannah ha sufrido una serie de enfermedades no relacionadas con el transplante como neumonía, fallos renales y un cáncer linfático que ha remitido tras un tratamiento de quimioterapia al que se sometió en enero. Durante todo este tiempo, Hannah estuvo tomando fármacos para evitar que su cuerpo rechazase el órgano transplantado. Sin embargo, en noviembre llegaron las malas noticias cuando en una revisión periódica el médico detectó síntomas de rechazo del transplante. Lo que vino a continuación podría servir de argumento para una película de Hollywood. La solución pasaba por retirar el órgano transplantado y reconectar de nuevo el órgano original, invirtiendo el transplante inicial. El doctor Magdi Yacoub, que llevó a cabo el trasplante original y ya está retirado, asesoró a los cirujanos que llevaron a cabo la operación que tuvo lugar el 20 de febrero en el mundialmente famoso hospital infantil Great Ormond Street de Londres. "Había una posibilidad remota de que su corazón volviera a funcionar", declaró en una entrevista a la BBC. "En términos realistas, ésta era la única opción para Hannah". La operación fue un viaje hacia lo desconocido. La madre de Hannah, Elisabeth Clark, había sido advertida de que la operación podría ser larga y de que se estimaba que Hannah debería estar semanas o meses en cuidados intensivos. Sin embargo, no se podía predecir con exactitud porque era una operación que se realizaba por primera vez y no se conocían las consecuencias que pudiera tener. Al final, la operación terminó al cabo de sólo cuatro horas y Hannah pudo volver a casa a los cinco días. "Funcionó. Es realmente maravilloso", señaló el Doctor Sir Yacoub. Elizabeth Clark manifestó que Hannah estaba deseando volver a clase. "No estaríamos aquí hoy de no haber sido por aquel donante", reiteró a la BBC. "Realmente la gente debe saber que se necesitan más donantes en la lista de transplantes". Irónicamente, tras esta operación sin precedentes, Hannah se encuentra mejor que nunca de salud y ya no debe tomar los fármacos contra el rechazo que le eran esenciales antes de la operación. El Doctor Peter Weissberg es el director médico de la British Heart Foundation. "Este es un acontecimiento apasionante e importante. "Cirujanos como el Doctor Sir Magdi Yacoub de la British Heart Foundation llevan pensando desde hace tiempo que si un corazón está fallando por una inflamación grave, podría recuperarse si descansa", explicó. "Eso es exactamente lo que parece que ha sucedido en este caso". El corazón trasplantado permitió un descanso al corazón del paciente", agregó. Una solución moderna a este tipo de problemas sería instalar un dispositivo mecánico, llamado dispositivo de asistencia ventricular, que realizara el trabajo del órgano inflamado con la esperanza de que el corazón se recuperara y pudiera retirarse el dispositivo al cabo de unos meses. "Hace diez años estos mecanismos no eran lo suficientemente fiables por eso Hannah recibió un órgano donado que se implantó junto al suyo. Este es un gran ejemplo de la forma en que un método pionero y novedoso para un problema médico puede conducir a resultados sorprendentes que nos dicen mucho sobre cómo evolucionan algunas dolencias cardíacas", aseveró. "En el pasado, los pacientes con el corazón inflamado morían o recibían un transplante antes sin dar tiempo a que su corazón se recuperara", recordó Weissberg.

Artículos conexos