Skip to main content

Article Category

Noticia

Article available in the folowing languages:

Succionar para purificar el agua

La creación del inventor danés Torben Vestergaard Frandsun que permite producir agua potable de forma barata y segura ha comenzado a comercializarse bajo el nombre de Lifestraw. Lifestraw es un tubo de plástico de 30 cm. de longitud y alrededor de 3 cm. de espesor que filtra...

La creación del inventor danés Torben Vestergaard Frandsun que permite producir agua potable de forma barata y segura ha comenzado a comercializarse bajo el nombre de Lifestraw. Lifestraw es un tubo de plástico de 30 cm. de longitud y alrededor de 3 cm. de espesor que filtra y trata el agua purificándola de bacterias e impurezas y haciéndola apta para su consumo. El sistema no garantiza un suministro permanente de agua limpia sino que purifica unos 700 litros de agua, lo que correspondería aproximadamente al consumo de agua potable que necesita un adulto durante una media de 6 meses, o lo que necesita un niño en un año. El dispositivo tiene un diseño simple sin piezas móviles. El agua entra a través de un filtro muy fino, que previene la contaminación. Después, pasa a través de dos cámaras cada una de las cuales tiene un filtro diferente de resina, uno a base de yodo y otro a base de carbón activo. "Básicamente, sólo hay que aspirar el agua", explicó a la BBC Alan Mortensen, director de negocios de la firma fabricante Public Health Water-Bourne Disease Control. "Sólo hay que aspirar el agua unas cuantas veces, para que el líquido vaya pasando despacio por todos los filtros", aclaró. Como el dispositivo no tiene ninguna pieza móvil, la succión proporciona la energía necesaria para que funcione. En el peor de los casos en los que el dispositivo se ensayó con bacterias comunes como la Shigella, salmonela, Enterococcus y Staphylococcus, contaminantes del agua y causantes de la disentería, el resultado fue de una efectividad del 99,92 por ciento. Actualmente, se están realizando pruebas para determinar si puede eliminar también de forma eficaz las bacterias que causan la polio. La pajita es tan eficaz que la empresa sugiere en su sitio web que sería posible utilizarla con agua del mar y todavía tendría una vida útil de tres meses. A la pregunta de si se podría utilizar para beber agua del Támesis, el Sr. Mortensen respondió que en el caso de agua muy sucia "el agua resultante sería definitivamente un agua sin bacterias, aunque podría todavía quedar un ligero sabor a algas". El dispositivo ya ha sido galardonado con el premio al diseño internacional Index 2005 y acaba de entrar en la fase producción.

Países

Suiza, Dinamarca