Un instituto de investigación atrae de vuelta a Polonia a jóvenes científicos dinámicos
Los investigadores que tienen intenciones de salir al extranjero son a menudo jóvenes científicos ambiciosos y con talento que probablemente tienen la sensación de que no pueden avanzar más en su profesión dentro de sus países de origen. Una de las soluciones a esta fuga de cerebros radica en ofrecer a los jóvenes científicos oportunidades y responsabilidades en su propio país, que es exactamente lo que ha hecho el Instituto Internacional de Biología Molecular y Celular (IIMCB) de Varsovia (Polonia). El instituto recoge ahora los frutos alcanzados. "Merece la pena invertir en los jóvenes y darles independencia. Si lo hacemos, pueden tener éxito rápidamente en la ámbito de la ciencia y conseguir contratos", informó a Noticias CORDIS el Profesor Jacek Kuznicki, director del IIMCB. Como explica el director, el instituto es único por muchas razones: no ofrece empleo permanente, aunque sí contratos basados en una evaluación regular; los directores de laboratorios no necesitan una habilitación (la cualificación requerida para convertirse en profesor en Polonia y en muchos otros países); y tiene naturaleza internacional. También cuenta con un alto número de jóvenes científicos que dirigen los equipos de investigación. El IIMCB comprende ocho grupos de investigación que abordan diferentes aspectos de la biología molecular y celular y de la biomedicina. Todos los directores de laboratorios son seleccionados mediante un concurso internacional que es supervisado por un consejo asesor internacional independiente. Los ganadores obtienen un contrato como profesor de investigación durante cinco años sin que tengan obligaciones formales de enseñanza, dos puestos para miembros de laboratorio, un laboratorio equipado y una oficina y acceso a todos los equipos e instalaciones del laboratorio del instituto. También reciben apoyo administrativo, incluida la asistencia que ofrece la oficina de becas. Los costes de funcionamiento del proyecto no están cubiertos y los directores de laboratorio deben conseguir financiación externa para la investigación y la contratación adicional de miembros del equipo. Cada tres años todos los laboratorios son evaluados por expertos externos seleccionados por un consejo asesor. Si la revisión es positiva, se renueva el contrato por otros tres años. Si es negativa, el laboratorio cierra. El instituto ha tenido mucho éxito hasta la fecha. Actualmente cuenta con 64 miembros y ha publicado más de 200 artículos desde el año 2000. Según el Profesor Kuznicki, el número de artículos publicados de alta calidad va en aumento también y la destacada Journal of Biological Chemistry ya ha publicado 38. El IIMCB está consiguiendo además un número creciente de becas de investigación, incluidos siete proyectos del V Programa Marco (VPM) y seis proyectos del VIPM de la UE. Como afirma su director, si nos basamos en las cifras, el IIMCB parece ser un enorme éxito. Pero, ¿qué es lo que piensan los propios investigadores? El Dr. Janusz Bujnicki (30 años) ha obtenido suficiente financiación como para crear un grupo de investigación de más de 20 integrantes. Regresó a Polonia procedente de EEUU para completar su doctorado en el instituto que le ofreció un puesto de asistente superior de investigación. El Dr. Bujnicki señaló tres factores que contribuyeron a que tomara la decisión de trabajar en el IIMCB: "Se comentaba que el IIMCB era un instituto exclusivo de Polonia, dado a emplear a jóvenes dinámicos. En segundo lugar, me ofrecieron un salario que era inferior al que recibía en EEUU, pero seguía siendo mucho más elevado que el de un postdoctorado en una universidad típica polaca. En tercer lugar, tuve la independencia de un postdoctorado, sin que importara el hecho de que no hubiera obtenido el doctorado todavía. Sabía que era muy difícil obtener un puesto de investigación en Polonia y estaba convencido de que esta oportunidad no se presentaría de nuevo. La aproveché y creo que fue una de las decisiones más acertadas de mi vida". En 2002, el Dr. Bujnicki se convirtió en director de grupo, al dirigir el Laboratorio de Bioinformática y de Ingeniería de Proteínas, y sigue estando comprometido con el IIMCB y la investigación polaca. "Estoy aquí porque todavía creo que el IIMCB no es comparable a ningún otro instituto de investigación polaco (y quizá de toda Europa Central y Oriental) en cuanto a la organización, aunque también a su ambiente. Creo además que quedándome en Polonia puedo llegar a ejercer cierta influencia". La Dra. Marta Miaczynska es otra investigadora de talento que el IIMCB ha incitado a volver a Polonia. "Decidí volver a Polonia porque el IIMCB es una institución única en nuestro país. Si no tuviera un puesto aquí, no habría vuelto, ya que no preveía ocupar un puesto en Polonia", informó a Noticias CORDIS. Sus tres anteriores empleos como investigadora han sido en Austria y Alemania, pero le atrajo la idea de construir un laboratorio de biología celular a partir de cero, así que en 2005 asumió el puesto de directora de laboratorio. El Dr. Bujnicki cree que se debe hacer más a favor de los jóvenes científicos. Sabe que hay otros programas nacionales e internacionales que están orientados a animar a los jóvenes investigadores dinámicos a que vuelvan a sus países de origen, aunque afirma que no hay dinero suficiente en el sistema para mantener este apoyo una vez que las becas destinadas a proyectos de nueva creación se hayan acabado. "Estoy convencido de que hubiera sido mucho mejor si parte de los fondos que actualmente se utilizan para estas becas se destinaran a renovar las becas competitivas para los jóvenes directores de grupos quienes han probado su excelencia en los primeros años, aunque todavía no están lo suficientemente afianzados como para asegurar la financiación necesaria para mantener el grupo", declara. También destaca que el apoyo abarcar más allá de la financiación. Según cree, la clave del éxito de una profesión reside en tener un buen tutor, que lo describe como "un científico con experiencia que muestra las posibilidades, advierte de los peligros y comparte el conocimiento surgido de la experiencia". El Dr. Bujnicki no tuvo un tutor hasta que entró a formar parte del IIMCB, y ahora está intentando transmitir algo de lo que ha aprendido a los integrantes de su equipo menos experimentados, "muchos de los cuales ciertamente sueñan con labrarse éxito en sus profesiones de científicos, y espero ser capaz de prepararlos". Las ventajas de un sistema de constante evaluación son obvias para el instituto, ya que significa que los directores pueden estar confiados en que realmente tienen a los mejores trabajando con ellos. Pero, ¿qué pasa con los investigadores? La cuestión que se plantea es si el sistema produce una cierta inseguridad. El Profesor Kuznicki admite que el IIMCB no obtiene muchas solicitudes de científicos expertos y que los jóvenes científicos que son postergados por las evaluaciones periódicas tienden a solicitar trabajo como jóvenes investigadores en cualquier otro lugar. "Esta etiqueta les basta", declaró. Los dos investigadores que contactó Noticias CORDIS tenían una actitud muy positiva respecto al sistema. "Por supuesto, desde un punto de vista personal, añadiría el sentimiento de seguridad extra que supone tener una ocupación, aunque prefiero este sistema de evaluación, con normas claras basado en los méritos, que un sistema de promoción no definido basado en los contactos personales y no carente de valor científico, el cual es posible encontrar algunas veces en cualquier lugar", declara la Dra. Miaczynska. El Dr. Bujnicki se muestra incluso mucho más favorable respecto al sistema de evaluaciones: "No estoy nada preocupado por la falta de seguridad. Lo que me preocupa realmente es la aptitud típica europea que da más énfasis a la seguridad que a la calidad del trabajo. Creo que esta es la principal razón de que haya aumentado la brecha entre calidad y cantidad de investigación entre EEUU y la UE". Califica las normas de "severas pero transparentes" y añade que "me gusta el desafío y la responsabilidad, y aprecio que como resultado tenga la oportunidad de trabajar con algunos de los mejores científicos de este país". Además de los investigadores nacidos en Polonia que el IIMCB tiene en sus laboratorios hay varios investigadores extranjeros. El Profesor Kuznicki reconoce que es difícil juzgar la fama que tiene el instituto fuera de Polonia y también que su país tiene todavía camino que recorrer antes de que los científicos lo incluyan en la lista de destinos preferidos de investigación. No obstante se muestra optimista ante el futuro. "Polonia no es considerado todavía como un país atractivo para desarrollar una profesión científica en Europa Occidental, pero espero que cambie".
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