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Ya se conocen los ganadores de EURYI 2006

Un total de 25 investigadores han sido seleccionados como ganadores de los Premios EURYI 2006 [European Young Investigator Awards] que se conceden a jóvenes investigadores europeos. Cada ganador recibirá hasta un total de 1.250.000 euros durante un periodo de cinco años, un pr...

Un total de 25 investigadores han sido seleccionados como ganadores de los Premios EURYI 2006 [European Young Investigator Awards] que se conceden a jóvenes investigadores europeos. Cada ganador recibirá hasta un total de 1.250.000 euros durante un periodo de cinco años, un premio comparable en tamaño al premio Nobel, con el que se pretende contribuir a que los premiados puedan continuar con sus investigaciones. Los premios fueron creados en 2003 por los Jefes de los Consejos europeos de Investigación (EUROHORCs) en colaboración con la Fundación Europea de la Ciencia (ESF). El objetivo es atraer a jóvenes investigadores prominentes de cualquier país del mundo hacia Europa para el futuro desarrollo de la ciencia europea. Los premios también se orientan a retener y traer de vuelta a los mejores cerebros de Europa con el fin de crear la próxima generación de principales investigadores europeos. Al echar un vistazo a los ganadores de este año es patente que los premios han logrado los objetivos antes mencionados. Aunque casi todos son ciudadanos europeos, los ganadores han pasado largos periodos de tiempo en el extranjero. Así, por ejemplo, el Dr. Nicolas Mano, de 32 años y originario de Francia, trabaja actualmente como Profesor asociado del Departamento de Ingeniería Química de la Universidad de Texas, en EEUU, donde comenzó asimismo su beca postodoctoral en 2004. El Dr. Mano consiguió el premio por su trabajo sobre el desarrollo de una pila de biocombustible de miniatura sin membrana, que puede implantarse bajo la piel y ser utilizada para controlar las múltiples y diferentes afecciones fisiológicas como los niveles de glucosa de los enfermos de diabetes. El dispositivo también podría utilizarse para controlar la temperatura de los pacientes tras una operación quirúrgica y detectar cualquier infección que pudiera aparecer después de la cirugía. La pila es 180 veces más pequeña que las anteriores que funcionan en estados fisiológicos, mientas que su densidad de capacidad excede ocho veces a la de su predecesora de la gama superior. "Estoy encantado por haber ganado este premio y espero comenzar a trabajar en este apasionante proyecto. La pila de biocombustible es única en Europa, y la comunidad científica se beneficiará sin duda del éxito del proyecto. Esta investigación, junto a las de EEUU y Japón, abrirá nuevas vías de desarrollo", afirma el Dr. Mano. Igualmente innovadora es la investigación de húngaro Gábor Tamás, de 37 años, quien es actualmente Profesor asociado del Departamento de Fisiología Comparativa de la Universidad de Szeged en Hungría. El trabajo del Profesor Tamás consiste en el desarrollo y comprobación de la conexión interneuronal entre células nerviosas individuales y las redes neuronales, como las células neuroglias y las axo-axónicas. El proyecto se basa en un descubrimiento realizado por el Profesor que confirma la capacidad de las células neuroglias para provocar una lenta inhibición a través de los receptores GABA(B), el primer tipo de neurona que se conoce funcione así. Está previsto que otros avances de esta investigación tengan grandes implicaciones sobre nuestro conocimiento acerca de la memoria y las funciones cognitivas. Aunque los premios de este año reflejan ciertamente la excelencia científica en Europa, también plantean el problema actual de la infrarrepresentación de las mujeres en la ciencia. Sólo cinco de los 25 investigadores que fueron galardonados son mujeres. Entre ellos está la Dra. Mirjam Ernestus, de 37 años, una lingüista holandesa de la Universidad de Radboud en Nijmegen. Su proyecto se centra en la reducción acústica, un fenómeno importante del habla de todos los días, que ha recibido muy poca atención en la literatura lingüística y psicolingüística. En el habla espontánea de la conversación, las palabras se pronuncian a menudo mucho más abreviadas de lo que sugieren sus formas referidas. Por lo tanto, la voz inglesa "ordinary" se podría pronunciar como "onry", y la holandesa "eigenlijk" [en realidad] como "eik". Aunque es fácil de entender para los humanos, las palabras abreviadas generan muchos problemas para los reconocedores automáticos del habla. El objetivo general de este proyecto es desarrollar modelos psicolingüísticos para la producción del habla y la compresión que expliquen la variación de la pronunciación en el habla conversacional espontánea.

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