Barroso insta a Europa a adoptar la globalización e invertir más en investigación
El presidente de la Comisión Europea José Manuel Barroso ha hecho un llamamiento a los Estados miembros para poner fin al "espectro de Europesimismo" que pesa actualmente sobre la UE, y afrontar conjuntamente los retos de la globalización. Seguir siendo competitivos a nivel mundial, declaró, exigiría, entre otras cosas, una gran inversión en investigación e innovación y una herramienta como el propuesto Instituto Europeo de Tecnología (IET) para desarrollar la excelencia. En un discurso dirigido a la Academia Estival de MEDEF, la mayor unión patronal de Francia, el 29 de agosto, el señor Barroso declaró que la globalización ha generado una interdependencia entre países que no se conocía hasta la fecha, en la que los servicios, las mercancías y los mercados financieros se han "transnacionalizado". Este cambio de paradigma se ve influido además por la revolución de las tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC) y el aumento de la movilidad mundial. La compleja naturaleza de la globalización presenta muchos desafíos, especialmente a instancias locales, que se han resistido a ella durante mucho tiempo. "Pero, seamos claros, sería absurdo intentar ignorar la globalización, especialmente en Europa, que es la mayor potencia comercial del mundo." Sería como intentar ignorar la revolución digital en 2006. "Las nuevas realidades necesitan nuevas respuestas", declaró el señor Barroso,"y, nosotros, los políticos, líderes empresariales, científicos, intelectuales y la sociedad civil tenemos que encontrar nuevos medios para continuar superando estos desafíos con éxito. Tenemos que adoptar la globalización". El Presidente apuntó a una de estas realidades, el cambio hacia una economía del conocimiento, en el que cobre especial atención el capital humano y los productos y servicios de alto valor añadido. Ello requiere inversión en personas, investigación, y formación durante toda la vida, con el fin de favorecer a las empresas innovadoras europeas. "Estas condiciones son esenciales para nuestra competitividad", declaró el señor Barroso. Aparte de esta inversión, el señor Barroso señaló que Europa necesita también una herramienta flexible para traducir los esfuerzos de investigación en productos comerciales y estimular la innovación y la excelencia a nivel europeo. Esta es la idea que subyace al Instituto Europeo de Tecnología, afirmó, cuyo establecimiento aún está siendo debatido. "Reunirá a tres polos de la economía del conocimiento: las empresas, grandes y pequeñas; los investigadores y las universidades", declaró el Presidente de la Comisión. Otras de las áreas que, según el Presidente, necesitan ser abordadas son: la reforma del mercado laboral para garantizar la flexibilidad; la seguridad laboral; asumir las fuerzas de los mercados globales a nivel nacional, regional y local; y el respeto a la diversidad dentro de la Unión. También mencionó la Estrategia de Lisboa, que afirmó ser "la mejor respuesta, más coherente, estructurada y responsable" a la variedad de estos desafíos comunes a los que se enfrenta Europa. La relanzada estrategia de Lisboa, en 2005, tiene como objetivo convertir a la UE en "la economía basada en el conocimiento más dinámica y competitiva del mundo capaz de un crecimiento económico sostenible con más y mejores empleos y una mayor cohesión social y respeto por el medio ambiente en 2010".