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Entrevista

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¡Feliz cumpleaños, Euratom!

El 25 de marzo de 1957 se firmaron en Roma dos tratados, pero en los festejos de este año por el 50° aniversario de la Unión Europea, es seguro que uno de ellos recibirá mucha más atención que el otro. Mientras que por el tratado más conocido se estableció la Comunidad Econó...

El 25 de marzo de 1957 se firmaron en Roma dos tratados, pero en los festejos de este año por el 50° aniversario de la Unión Europea, es seguro que uno de ellos recibirá mucha más atención que el otro. Mientras que por el tratado más conocido se estableció la Comunidad Económica Europea (CEE), que pasó a ser posteriormente la Comunidad Europea (CE) y después la Unión Europea (UE), por el segundo se creó la Comunidad Europea de la Energía Atómica, más conocida desde el principio como Euratom. No cabe duda de que el Tratado de la CEE ocupará el primer plano durante los festejos, tratándose del principio del proyecto más ambicioso de la historia de crear una comunidad supranacional de estados soberanos. Sus miembros estuvieron dispuestos a ceder parte de sus competencias nacionales a un conjunto de instituciones cuya sede, en la mayoría de casos, se halla en Bruselas. Sin embargo, la creación de Euratom y sus cincuenta años de existencia tampoco son poca cosa. CORDIS Noticias habló con Simon Webster, Jefe de la Unidad de Fisión Nuclear y Radioprotección de la DG de Investigación de la Comisión Europea, para informarse sobre la historia de Euratom y también sobre su futuro. La «investigación europea» se concibió por primera vez en el Tratado de Euratom, que estableció las disposiciones para los programas de investigación comunitarios que vendrían más tarde. «Fue algo muy innovador para aquel entonces. En ese aspecto tenemos que sentirnos agradecidos hacia los fundadores del Tratado por su visión de futuro», apuntó el Sr. Webster. A pesar de incluir a los mismos Estados miembros, Euratom se distingue del resto de la Comunidad Europea desde el punto de vista jurídico. Se basa en las mismas instituciones, pero la diferencia fundamental radica en que, aunque se consulta al Parlamento Europeo, el Consejo actúa por sí solo como órgano legislativo. A la hora de adoptar los programas de investigación de Euratom, es necesario que los Estados miembros lleguen a un acuerdo por unanimidad. Esto no suponía un gran problema cuando eran sólo seis los estados miembros, pero ahora la situación cambia con veintisiete. Según el Tratado, Euratom se compone de ocho misiones o áreas de competencia. Éstas son, a saber: establecer y garantizar la aplicación de normas de seguridad uniformes para la protección de la población y de los trabajadores; facilitar las inversiones y garantizar el establecimiento de las instalaciones básicas necesarias para el desarrollo de la energía nuclear; velar por el abastecimiento regular y equitativo de minerales y combustibles radiactivos a todos los usuarios; garantizar que los materiales nucleares civiles no se destinen a fines militares. Otra de las misiones es la investigación. La Comunidad tiene la responsabilidad de promover la investigación y garantizar la difusión de información técnica. En el Séptimo Programa Marco de Euratom de acciones de investigación y formación en materia nuclear, cuya duración es de 2007 a 2011, se dispone de unos fondos de 2.751 millones de euros, de los cuales 1.947 millones se destinarán a la investigación de la fusión (incluido el ITER); 517 millones para las actividades nucleares del Centro Común de Investigación (creado por el Tratado); y 287 millones para acciones indirectas de fisión nuclear y radioprotección, para las cuales la Comisión publica convocatorias de propuestas con regularidad. A diferencia de la financiación del programa marco para la Comunidad Europea, más amplio, y (gracias a ITER) de la investigación sobre la fusión, que ha aumentado considerablemente, los incrementos presupuestarios de Euratom en el ámbito de la fisión nuclear y la radioprotección han ido a la par con la inflación. «Esto repercutirá en nuestra efectividad y en la capacidad de Europa al completo para seguir el ritmo del renacimiento nuclear mundial», señaló el señor Webster. Además, a raíz de la diferenciación de su fundamento jurídico, el programa de Euratom carece de acceso a algunos de los mecanismos de financiación adicionales que sí están disponibles para los programas marco de la CE. La comunidad de la fusión también ha logrado unirse más que la comunidad de la fisión. En realidad, «la fusión es el único ámbito, incluso fuera del campo nuclear, donde existe un auténtico espacio europeo de investigación. Esto se debe principalmente a que en la fusión no hay en juego intereses nacionales. En la fisión, en cambio, podemos encontrarnos con los mismos problemas que en cualquier otro ámbito: fragmentación y duplicación», explica el señor Webster. Otra diferencia importante es que, mientras Euratom dedica entre el 30 y el 40% de sus fondos a la investigación de la fusión en Europa, en el caso de la fisión la cifra es de apenas el 5%. A la pregunta de lo que Euratom ha conseguido en estos cincuenta años, el Sr. Webster citó la realización conjunta de investigación y, concretamente, el aumento del efecto estructurador de los programas comunitarios, por ejemplo en el manejo de residuos radiactivos y el almacenamiento geológico. La seguridad en el manejo y la eliminación de los residuos radiactivos es un problema que aqueja a todos los países de la UE, puesto que los generan tanto los hospitales como las centrales nucleares. Así, al tratarse de un problema común, la investigación en este ámbito es muy propicia para recibir financiación comunitaria. Está previsto reforzar la estructuración a la que aludía el Sr. Webster, puesto que ya se están proyectando dos Plataformas Tecnológicas Europeas. Esta predisposición a estrechar la colaboración, sin duda en lo que respecta a desarrollar tecnología nueva para reactores, demuestra un deseo inequívoco y una necesidad dentro del sector de la investigación de actuar a nivel comunitario, opina el Sr. Webster. La cooperación más eficaz tiene lugar en esos ámbitos preocupantes para varios Estados miembros, como los residuos y la seguridad nuclear, o donde la investigación no es aplicada sino más bien fundamental, ya que la comercialización de los resultados queda aún muy lejana en el horizonte (como ocurre con la fusión). Ahora que aumenta, además, la inquietud con respecto a la energía, se ve un aumento del interés en el campo de la tecnología de fisión innovadora. «Lo que se está logrando en Euratom es impresionante y, a pesar de lo limitado del presupuesto, nuestras acciones en colaboración están haciendo una aportación importante. Una vez pasemos a tratar sobre el despliegue industrial, como es natural, la competencia comercial y las cuestiones de derechos de la propiedad intelectual frenanán la cooperación y reducirán la necesidad de apoyo de la UE», declaró el Sr. Webster a CORDIS Noticias. Además, la investigación de Euratom ha apoyado amplios estudios en torno a los efectos sobre la salud, incluyendo los usos médicos e industriales de la radiación ionizante, y respalda de forma activa iniciativas de formación y la difusión de conocimientos por todo el campo de la ciencia nuclear. Entre los proyectos financiados por el Sexto Programa Marco (7PM) está ESDRED, en el que se investigan diversas técnicas de construcción de depósitos. Este proyecto, que consta de trece socios y está dotado con 18,4 millones de euros, está desarrollando ingeniería y tecnología para la construcción de dichos depósitos para la eliminación de residuos radiactivos a varios cientos de metros por debajo de la superficie de la Tierra. RISC-RAD se propone cuantificar los riesgos asociados a las dosis de radiación bajas y prolongadas. Son mucho mayores las lagunas de nuestro conocimiento con respecto a los efectos de las dosis bajas de radiación que con respecto a la exposición de gran intensidad. Concretamente, este consorcio se centra en los daños en el ADN, la inestabilidad genómica y el cáncer causado por la radiación. Los efectos secundarios de la radiación también son objeto del proyecto PERFECT, si bien desde un ángulo distinto. En las centrales nucleares, los componentes se exponen con frecuencia a niveles de radiación que acortan su vida útil. La comprensión de los fenómenos implicados, unida a la informática, ha permitido crear instrumentos capaces de simular los efectos de la irradiación en las propiedades mecánicas de los materiales y su resistencia a la corrosión. El personal de PERFECT está desarrollando estos instrumentos de predicción y aplicándolos a las estructuras internas de reactores y sus conductos a presión. Mientras tanto, el proyecto RAPHAEL toma el relevo de varios proyectos menores apoyados por la CE desde 1998 y se centra en el rendimiento de elementos concretos de un sistema innovador para la próxima generación de centrales nucleares, así como en su viabilidad. El VHTR («Reactor de Muy Alta Temperatura») suministraría electricidad y calor para aplicaciones industriales. A pesar de las críticas al Tratado de Euratom por estar al margen del Parlamento Europeo, nadie espera que haya cambios en él, al menos en el futuro previsible. Introducir tales cambios exigiría la unanimidad entre los Estados miembros, algo impensable en el clima actual, en el que, por arte de la sensibilidad de cada nación con respecto a las cuestiones nucleares, los distintos países se limitan a discernir con respecto a los aspectos más promocionales del Tratado. No obstante, en el clima actual de preocupación por el abastecimiento energético y los daños al medio ambiente causados por las emisiones de carbono, este podría ser un momento oportuno para reflexionar sobre lo logrado por Euratom y sobre qué más podría hacer por Europa la investigación nuclear.