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Nueva información sobre la infección de la toxoplasmosis

Investigadores británicos y suizos han revelado nuevos indicios sobre el modo en que invade las células humanas el parásito que causa la toxoplasmosis. Sus hallazgos, que se presentan en el último número de la revista de la EMBO, podrían conducir a nuevas estrategias terapéuti...

Investigadores británicos y suizos han revelado nuevos indicios sobre el modo en que invade las células humanas el parásito que causa la toxoplasmosis. Sus hallazgos, que se presentan en el último número de la revista de la EMBO, podrían conducir a nuevas estrategias terapéuticas para combatir esta enfermedad. La toxoplasmosis es causada por un protozoo parasítico, el Toxoplasma gondii. Los principales portadores de esta enfermedad son los gatos y otras especies mamíferas. Los humanos pueden contagiarse de esta enfermedad comiendo carne infectada poco cocida, especialmente carne de cordero y de cerdo, o por el contacto con excrementos de gato. Este organismo puede encontrarse también en ciertos productos lácteos no pasteurizados, como el queso de cabra, e incluso en el suelo. Aunque probablemente la incidencia de la toxoplasmosis en humanos no ha cambiado sustancialmente con el paso de los años, sí ha incrementado la concienciación y la inquietud con respecto a esta enfermedad. Se calcula que un 50% de la población humana mundial ha sido infectada por el Toxoplasma y es portadora de su forma quística, que no tiene manifestaciones clínicas. Por el momento no hay vacuna para prevenir la infección por Toxoplasma ni la toxoplasmosis en gatos, humanos u otras especies. El riesgo de contagio es una cuestión inquietante para futuras madres, ya que esta enfermedad puede provocar defectos congénitos en los bebés. En personas cuyo sistema inmunológico está debilitado, por ejemplo en pacientes seropositivos, esta enfermedad puede cursar con diversos síntomas, como la inflamación de los nódulos linfáticos, trastornos oculares y del sistema nervioso central, enfermedades respiratorias y cardiopatías. En estos pacientes son comunes las recaídas por esta enfermedad y la tasa de mortalidad es alta. Ahora investigadores del Imperial College de Londres y de la Universidad de Ginebra han descubierto información nueva acerca de la estructura atómica de una proteína clave llamada TgMIC1, que es liberada sobre la superficie del parásito justo antes de que éste invada las células del organismo humano afectado. Se trata de una de las primeras proteínas asociadas a micronemas descubiertas en el Toxoplasma gondii que interviene en la adhesión celular. Estudios recientes han demostrado que un subcomplejo de TgMIC1 purificado es un potente antígeno que actúa con eficacia como vacuna en el modelo de un ratón. Los investigadores observaron que la proteína en cuestión se acopla a ciertos azúcares de la superficie de la célula hospedadora, lo que ayuda al parásito a adherirse y penetrar en las células humanas. Valiéndose de una novedosa micromatriz de carbohidratos fueron capaces de identificar por primera vez a qué azúcares se acopla la proteína del parásito. Seguidamente, combinar la espectroscopia por resonancia magnética nuclear y estudios celulares permitió a los investigadores caracterizar el comportamiento y las interacciones de la proteína del parásito y los azúcares de la célula hospedadora. Esto ha ofrecido un panorama detallado, muy necesario, de cómo el Toxoplasma gondii ataca a su huésped. «Comprender los detalles fundamentales, a nivel atómico, de cómo ciertas enfermedades como la toxoplasmosis seleccionan células del cuerpo humano y las invaden es vital para combatirlas con efectividad», explicó el profesor Steve Matthews, de la División de Biociencias Moleculares del Imperial College de Londres, uno de los autores del artículo. «Ahora que sabemos que lo que conduce a la invasión celular es una interacción entre una proteína de la superficie del parásito y los azúcares que recubren las células humanas, hay posibilidad de desarrollar tratamientos dirigidos a interrumpir ese mecanismo y, así, impedir la infección», agregó.

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Suiza